Por lo menos seis negocios fueron destruidos por un voraz incendio que se produjo en las bodegas de abarrotería ubicadas en el barrio Medina de San Pedro Sul, al norte de Honduras.
Esto ocurrió el domingo después de la 1:00 de la tarde, en momentos en que la policía cerraba algunas de las calles para dar oportunidad al desarrollo de actividades políticas.
Locatarios y vendedores ambulantes que se encontraban cerca de las negocios, ubicados en la 6 calle y 6 avenida del barrio, notaron cómo una pequeña llama comenzó a salir por la parte superior de una de las cortinas metálicas de la bodega familiar de abarrotería Jacki, aproximadamente a la 1:15 de la tarde.
Varios vendedores comenzaron a arrojar agua tratando de extinguirlas, pero no se les ocurrió de inmediato la idea de llamar a los miembros del
Cuerpo de Bomberos para que se encargaran ellos de apagar las llamas que posteriormente alcanzarían al menos a seis locales más, según informaron las autoridades.
Bomberos en acción
Después de unos 10 minutos en que los vendedores intentaron controlar las llamas sin resultados positivos, autoridades del Cuerpo de Bomberos fueron alertados mediante una llamada anónima e intentaron llegar lo más rápido posible.
Bomberos y miembros de la Cruz Roja manifestaron que debido a que algunas calles de la ciudad fueron cerradas por eventos políticos que se desarrollaban a la misma hora del incendio, tuvieron que buscar rutas alternas para poder llegar a tiempo y evitar la multitud de pobladores que se encontraba en las calles.
Cuando los bomberos llegaron al lugar, alrededor de la 1:30 de la tarde, las llamas ya habían crecido hasta alcanzar unos cuatro metros de altura y ya habían afectado a otros cinco locales que se encontraban a la par y en la parte posterior de la bodega.
Las llamas salían por los techos y más de cien personas se reunían en la estrecha calle, algunas para colaborar con los afectados y otras para observar el evento, dificultando la labor de las autoridades.
Llegan refuerzos
Con seis cisternas repletas de agua, los bomberos de la ciudad apoyados por sus colegas de La Lima y de Choloma -que tuvieron que venir a apoyar- comenzaron la lucha por derribar el portón de la bodega para ingresar y extinguir las llamas.
Los bomberos se dividieron en varios grupos para apagar las llamas en los distintos locales, mientras agentes de la policía preventiva llegaban para apoyarlos, regulando tardíamente el tránsito de personas, y para cerrar el paso vehicular en las calles cercanas al incidente.
Los curiosos, entre mujeres, niños y hombres adultos, se acercaban sin percatarse del riesgo que corrían, pues los bomberos continuaban en su labor todavía una hora después de que surgieron las primeras llamas que aún no se habían controlado.
A las 2:54 pm, el siniestro que parecía controlado tomó fuerza de nuevo cuando las llamas consumieron la parte trasera de la bodega donde comenzó el hecho y donde se encontraban varios sacos de granos básicos y papel higiénico.
Los 35 bomberos de las distintas ciudades que colaboraron se notaban agotados, pero permanecían luchando hasta que quedaron sin agua en los camiones cisternas.
Esto ocurrió alrededor de las 3:00 de la tarde. Luego lograron conectar las mangueras a tomas de agua cercanas y continuaron con su labor.
Eliseo Cruz, jefe de la Oficina Técnica de Prevención y Seguridad contra Incendios, dijo que las causas del siniestro hasta ayer no habían sido determinadas. En lo los próximos días se dará un informe detallado.
El siniestro solo demuestra la vulnerabilidad que existe en estos centros de consumo.
Meses atrás, en Comayagüela, centenares de puestos fueron pasto de las llamas.
En febrero pasado, un voraz incendio en la capital de Honduras consumió los mercados San Isido, Álvarez y Colón.