San Pedro Sula, Honduras.- En un hecho poco común, el acusado de asesinar al abogado René Altamirano, durante la audiencia inicial, pidió la palabra al juez para admitir su culpabilidad.
EL HERALDO conoció que, cuando la defensa y los fiscales realizaban sus exposiciones, de manera sorpresiva el imputado Franklin Eduardo Ramírez Majano solicitó intervenir. Ramírez Majano se levantó de su asiento y expresó: “La cag...”, tras lo cual admitió su responsabilidad.
En ese momento también indicó a su defensor público que realizara el trámite correspondiente para aceptar, conforme a ley, su responsabilidad en el asesinato del abogado.
Según lo informado, hasta la fecha la defensa del encausado no ha presentado la solicitud de procedimiento abreviado ante el Ministerio Público.
Una vez que ese ente acusador la acepte deberá pedir al juez que conozca la causa la celebración de la audiencia en la que el acusado admite formalmente su responsabilidad, con el objetivo de optar a una reducción de la pena.
La defensa de Ramírez Majano indicó que analiza si hará uso del procedimiento abreviado. El abogado René Altamirano fue asesinado a balazos el 6 de febrero de 2026, en la acera de una pulpería ubicada a media cuadra de su bufete, en la calle 14, entre la 2 y 3 avenida, del barrio Medina de San Pedro Sula.
El 17 de marzo, las autoridades policiales capturaron en la colonia Brisas de El Salto, en El Progreso, Yoro, a Franklin Eduardo Ramírez Majano y a un menor de edad que, según las investigaciones, también habría participado en el crimen y el otro implicado esperaron durante una hora con 15 minutos al abogado para asesinarlo.
El 6 de febrero, sicarios en motocicleta llegaron al barrio Medina y esperaron más de una hora. Cuando el abogado René Altamirano se detuvo en una pulpería, uno de ellos lo alertó y su cómplice disparó.
Tras el crimen huyeron hacia Brisas de El Salto, donde fueron capturados. Las pruebas incluyen grabaciones y testimonios protegidos. Las indagaciones dictaminadas que un cuidador de cementerio habría proporcionado el arma a Ramírez Majano, así como los 50,000 lempiras que le pagaron por cometer el crimen.