Yoro, Honduras.- Datos del Sistema Estadístico Policial en Línea (Sepol), de la Secretaría de Seguridad, indican que el departamento de Yoro reportaba, hasta el 14 de enero, 12 homicidios.
Según autoridades policiales, parte de estas muertes serían producto de conflictos entre estructuras criminales que buscan mantener y expandir su accionar delictivo en la zona.
A través de la violencia, estos grupos intentan eliminar a bandas rivales para controlar territorios. Indagaciones realizadas por agentes asignados a los casos señalan que una de estas estructuras es la denominada banda de El Diablo, la cual estaría integrada por aproximadamente 25 individuos y podría como líder a un exmilitar identificado como Esteban Ferrera.
De acuerdo con las autoridades, esta estructura se dedicaría a actividades como el microtráfico y el sicariato. Uno de los crímenes más recientes vinculados a la banda de El Diablo, según la Policía, corresponde al asesinato de las primas Jennifer Daniela Archaga Reyes y Zuheidy Alejandra Reyes, ambas de 15 años.
Las menores fueron encontradas sin vida en la aldea San Antonio, del municipio de Sulaco, Yoro, el domingo 4 de enero.
De acuerdo con las autoridades, esta estructura criminal habría amenazado días antes a las dos menores, al creerlas integrantes de la Pandilla 18, organización que buscaría expandir su control hasta esa zona del municipio.
El informe policial señala que los criminales les advirtieron que no las querían ver en la aldea San Antonio y que hacer caso omiso a esa advertencia las conducidas a la muerte.
"Las investigaciones nos indican que esta banda, liderada por este exmilitar, se dedica al microtráfico, sicariato, entre otras actividades. Como Policía, mantenemos los trabajos para tratar de dar con su captura, ya que se les vincula no solo con la muerte de las dos jovencitas, sino también con otros crímenes registrados en este departamento, cuyos casos estamos documentando", dijo un agente policial.
El agente policial explicó, además, que la banda de El Diablo se disputa el control territorial en el departamento de Yoro con otras estructuras criminales, como la de los Urbina, los Botto y los López, quienes, con el fin de controlar la venta de drogas, provocan la muerte de quienes consideran sus adversarios.