San Pedro Sula, Honduras.- “Para mí fue traumatizante verlo muerto. Solo el Espíritu Santo puede fortalecerme”, expresó, evidentemente acongojado, Fredy Barrera, padre del joven que murió luego de que un vehículo le cayera encima mientras lo reparaba.
Inmer Yahir Díaz Hernández había cumplido 17 años el pasado 4 de enero. Se había desplazado desde Quimistán, Santa Bárbara, para residir en la colonia La Unión, de San Pedro Sula, con el objetivo de realizar su práctica profesional en el área de mecánica automotriz tras culminar sus estudios en un instituto de Quimistán, en el taller donde su padre labora como mecánico.
Tenía menos de una semana de haber comenzado a trabajar en el lugar. La tragedia, en la que perdió la vida Inmer Yahir, el menor de tres hermanos, ocurrió alrededor de las 2:00 pm del lunes, en un taller de reparación de vehículos ubicado en la colonia Bográn.
Según relató su padre, el jack que sostenía el automotor se deslizó, provocando que el vehículo le cayera encima. "Él estaba debajo del carro cuando pasó todo. Yo estaba cerca, junto a otro compañero, pero no pudimos hacer nada. Su muerte fue instantánea, ya que parte de la carrocería le cayó en la cabeza", relató Fredy Barrera.
Agregó que su hijo estaba próximo a iniciar estudios en una escuela especializada en mecánica automotriz de San Pedro Sula, con el fin de continuar preparándose.
"Mi hijo era un muchacho muy dedicado a sus estudios, aplicado en el trabajo y muy ordenado. Soñaba con tener su propio taller y estaba ilusionado porque pronto cumpliría 18 años para obtener su licencia de conducir. Era muy amoroso con nosotros, servicial con las personas y muy alegre", recordó don Fredy Barrera, mientras velaba junto a su familia el cuerpo del joven en una funeraria de la ciudad.