Sucesos

Entre llanto y dolor Santa Ana despide a dos de sus hijos que fallecieron en el accidente vial de la carretera al sur

Los pobladores de la comunidad cargaron en sus espaldas los féretros de la víctimas hasta el cementerio de la zona para sepultarlos

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06.02.2017

Santa Ana, Honduras
Entre lágrimas, angustia y consternación cientos de pobladores de Santa Ana, al sur de Francisco Morazán, le dieron el último adiós a dos hijos de ese pueblo que perdieron la vida en el fatal accidente entre una rastra y un bus interurbano que se registró el domingo en la carretera del sur.

Tras un corto velatorio, los pueblerinos cargaron en su espalda los ataúdes de doña María Mercedes Bautista y su hijo Enrique Navas Bautista, quienes abordaron el bus de Las Mesitas para llegar a su hogar, sin imaginar que la tragedia los alcanzaría en el camino.

La multitud de personas se hizo presente y, tal y como es tradición de los pueblos, trasladaron a sus vecinos por todo la comunidad en sus espaldas, a la vista y paciencia de los cientos de pobladores, quienes salían de sus casas para despedirse de sus vecinos.

Los cuerpos de Navas y de Bautista fueron llevados hasta el cementerio de Santa Ana, donde -después de unos pequeños coros y unas cuantas palabras por la familia dolientes y conocidos- fueron sepultados.

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Un sinnúmero de personas llegaron hasta el campo santo, donde también se espera que sea enterrada Heidy Navas Bautista, quien era hija y hermana de las personas sepultadas este lunes en Santa Ana y murió este lunes a las 5:00 de la mañana en el Hospital Escuela Universitario.

Los tres miembros de la familia fallecieron tras el trágico accidente que se produjo el pasado domingo a las 11:15 de la mañana a la altura del kilómetro 9 de la carretera que conduce al sur dela capital de Honduras.

El accidente automovilístico dejó 24 personas muertas, entre ellas la familia Navas Bautista, quienes residían en la aldea la Ciénega, en el municipio de Santa Ana.

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