El norte del país volvió a ser víctima de la violencia. Esta vez una emboscada que se registró ayer en horas de la tarde, en la colonia Vista al Mar, dejó como saldo la muerte de cuatro personas e igual número de heridos, informaron fuentes policiales.
El hecho aún está en proceso de investigación y ni la Policía ni los vecinos del sector tenían claro lo ocurrido.
En el acto criminal perdieron la vida Javier Francisco Meraz Rivera, de 20 años, originario de esta ciudad y residente en la colonia Suyapa, quien recibió dos disparos en el cuello; la otra víctima mortal se hacía llamar Brayan Joel Rosales Sabillón, quien tenía tres disparos: uno en el costado y dos en el cuello. Una tercera víctima respondía al nombre de Darwin Morales Vallecillo, quien quedó tendido en el interior de un vehículo que fue llevado al hospital Atlántida. El nombre de la cuarta víctima no se conoció.
En el hecho resultaron heridos Isaac Jonathan Fiallos Arita, de 27 años, quien reside en la colonia Suyapa; Ángel Eriberto Meraz, de 44; Ismar Alexander Torres Durán, de 32, y Percy Ángel Walter, de 28, este último residente en la colonia Pizzaty.
Según confirmaciones, los extintos pertenecían a un grupo de individuos identificados como “Los Pumas”.
El inspector de policía Álvarez Carías dijo que el hecho se está investigando, ya que se está tratando de verificar el porqué del ataque. “No tenemos mayores informes sobre ese hecho, hay un personal que está trabajando en esclarecerlo”, indicó.
Pleito por tierras
Miembros de la colonia Vista al Mar relataron que desde hace varios días se ha instalado una invasión cercana de esa colonia, en donde han llegado individuos de fuera de la localidad, los que se habrían enfrentado al grupo de los cuales resultaron los fallecidos. Las personas consultadas al respecto indicaron que dentro de los invasores hay pandilleros que habrían llegado de fuera de la ciudad.
En el grupo de personas que se encontraban en la escena del crimen, estaba el pastor de la iglesia Gran Comisión, Rosell Medina, quien relató que el joven Brayan Rosales se aprestaba a dirigirse al centro para ir a una práctica de la iglesia, cuando fue alcanzado por las balas.
El muchacho, según testigos, estaba justo en medio de la balacera, por lo que habría sido confundido entre las personas que se enfrentaron.