Los miembros del Consejo de la Judicatura se someten este martes a las pruebas del polígrafo como parte del proceso de adecentamiento del Poder Judicial de Honduras.
A las 7:30 AM, Jorge Rivera Avilés, presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), llegó a las instalaciones de la Dirección de Investigación e Inteligencia del Estado para que se le aplique el detector de mentiras, el cual es considerado
inconstitucional por dos magistrados de la Sala de lo Penal.
Al término de la prueba, Rivera Avilés calificó el polígrafo y todo el procedimiento para su aplicación como 'una plática muy amena, unas explicaciones muy profesionales y amplias'.
Añadió que 'se trata de un tiempo que hay que estar con dos sensores que determinan si uno dice o no la verdad, pero en términos generales no es nada del otro mundo, es casi una cátedra académica”.
Ayer los concejales se sometieron a las pruebas psicométricas
y en los próximos días se les realizarán los estudios socio-económicos, patrimoniales y toxicológicas.
La prioridad es 'certificar a todos los jueces y magistrados de Honduras, y los que no hay que depurarlos, que se dediquen a otras cosas menos a impartir justicia', opinó Teodoro Bonilla, miembro del Consejo de la Judicatura.
Detalló que el examen del polígrafo es agotadora porque son cuatro horas durante las que el funcionario estará concentrado, respondiendo unas 500 preguntas.
Dijo que los concejales realizarán la prueba del polígrafo al mismo tiempo para culminar todos juntos.
El presidente del Poder Judicial de Honduas ha manifestado que no está obligado a someterse a las pruebas del polígrafo, pero lo hace para servir de ejemplo a sus subalternos.
Por su parte, la Asociación de Jueces por la Democracia presentó la semana pasada un recurso de amparo
contra la aplicación del polígrafo a los jueces y magistrados de Honduras.