Choloma, Honduras.- Una intervención policial ejecutada en el sector Bosques de Choloma dejó como resultado la captura de cinco personas señaladas de integrar una célula de la Pandilla 18 que operaba en ese municipio de Cortés.
Durante el despliegue, las autoridades aseguraron un fusil de asalto tipo AK-47, munición de uso restringido, supuestas drogas, una motocicleta y varios dispositivos de comunicación que, según las investigaciones, eran utilizados para coordinar actividades ilícitas.
La operación fue producto de trabajos de inteligencia desarrolladas durante varias semanas por agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco), quienes daban seguimiento a una estructura vinculada al narcomenudeo ya hechos violentos registrados recientemente en el norte del país.
Los detenidos fueron identificados únicamente por sus alias como “Chele”, “Crisp”, “Moreno”, “Taco” y una mujer conocida como “Carol”, quienes, de acuerdo con los informes policiales, cumplían distintos roles dentro de la organización criminal.
Las investigaciones determinaron que “Chele” tenía aproximadamente cinco años dentro de la pandilla y ejercía funciones de supervisión en los puntos de venta de drogas en varios sectores de Choloma, ostentando un rango de mando dentro de la estructura.
Otro de los capturados, alias “Crisp”, contaba con cuatro años de pertenencias al grupo y se dedicaba principalmente a la distribución de estupefacientes, mientras que “Moreno”, con un tiempo similar dentro de la organización, también estaba ligado al narcomenudeo y había sido detenido previamente por un caso de violencia intrafamiliar.
En el caso de “Taco”, las autoridades indicaron que llevaba alrededor de siete años vinculado a la pandilla y era responsable del almacenamiento y comercialización de drogas, además de registrador de antecedentes policiales por posesión de marihuana desde 2006.
Por su parte, la mujer identificada como “Carol” habría ingresado a la estructura hace aproximadamente un año y presenta registros policiales por faltas contra la moral y la decencia pública.
Durante la inspección del lugar, los agentes incautaron el arma de guerra, cargadores, munición de alto calibre, cerca de 800 dosis de supuesta cocaína, así como teléfonos celulares que serán analizados como parte del proceso investigativo.
Las autoridades no descartan que los ahora detenidos estén relacionados con homicidios y otros ataques armados ocurridos en el valle de Sula, en los que presuntamente se habría utilizado el armamento decomisado.
Los cinco sospechosos fueron remitidos a la Fiscalía correspondiente para enfrentar cargos por tráfico de drogas, tenencia ilegal de armas y munición de uso prohibido, además de asociación para delinquir, mientras continúan las investigaciones para identificar a otros posibles miembros de la estructura criminal.