Henry recibió un celular de su supuesto asesino antes de matarlo: nuevos detalles del crimen
Nuevos detalles en el crimen del conductor Henry Hernández Dubón revelarían el motivo por el cual fue asesinado; sus compañeros relataron lo sucedido
- Actualizado: 08 de enero de 2026 a las 07:50
El crimen de Henry Hernández Dubón, conductor de la Ruta 1, ocurrido la tarde del martes 6 de enero, ha dejado varias hipótesis entre las autoridades y testigos del caso. Aunque la policía descartó que fuera por asalto o extorsión, compañeros dieron una versión que se acerca a estas dos. Esto se sabe
La tarde del martes, Henry fue atacado a disparos al interior de la unidad mientras se encontraba en su turno de trabajo como transportista. Aunque fue trasladado gravemente herido, falleció en una clínica privada.
Tras el crimen, la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) detuvo a Nelson José Vargas Quintanilla de 25 años, en la 27 calle de la colonia Reparto Lempira de esta ciudad, un supuesto miembro de la Mara Salvatrucha (MS-13), a quien señalan como el sospechoso.
Testigos identificaron a Vargas Quintanilla como la persona que disparó el arma. Autoridades indicaron que el móvil no fue por asalto ni por extorsión, sino por motivos personales.
Sin embargo, un grupo de conductores de la Ruta 1, dijeron que desconocían por qué la Policía descartó la extorsión como móvil del crimen, siendo algunos de ellos testigos de lo ocurrido.
Sus compañeros señalaron que la persona que le disparó a Hernández Dubón le entregó minutos antes un celular, acción que usan las estructuras delictivas para contactarse con los transportistas y exigirles el pago del mal llamado “impuesto de guerra”.
"No sé por qué la Policía dice que son problemas personales, cuando no es así. Otro compañero que iba con Henry nos contó que la persona que le disparó le dijo que el ataque era por extorsión, que era en nombre de la banda llamada la Santa Muerte y que por ruleta le tocaba a él", relató uno de los conductores.
Revelaron que la persona detenida no es quien lo atacó, ya que su compañero les describió que el criminal tenía el tatuaje de una oración en uno de los brazos.
Denunciaron que tras el crimen, ahora "nos sentimos a la deriva, tendremos que trabajar a la mano de Dios, ya que hasta ahora no hemos tenido una respuesta que solvente este problema de la extorsión. Pagamos a dos estructuras y con esta nueva serían tres, ya es insostenible".
Las autoridades mencionaron que las investigaciones siguen su curso y que harán el peritaje del supuesto celular dejado por la banda delictiva en la unidad.