Con gases lacrimógenos, la Policía sacó de un embaulado de la quebrada El Sapo a tres peligrosos miembros de la banda criminal de Los Chirizos tras una tenaz persecución que inició en los mercados capitalinos la tarde del pasado sábado.
En el acto, los policías les decomisaron tres armas hechizas “chimbas”, marihuana y otras evidencias, las que fueron presentadas como evidencias ante los tribunales de justicia.
Se confirmó que entre los detenidos hay dos menores de edad y uno de 18 años, de quienes la Policía no dio a conocer los nombres.
Según la Policía, uno de los menores es sospechoso de haber participado en el rapto y muerte del agente de la Policía de Fronteras, Juan Bautista López Pérez, de 27 años, originario del municipio de Guajiquiro, La Paz, ocurrido el 18 de noviembre del año pasado en la colonia Francisco Morazán.
La Policía investiga a los tres detenidos por su presunta participación en asesinato y descuartizamiento de personas en ese conflictivo sector de Comayagüela.
Tenaz persecución
El sábado en horas de la tarde, en un operativo de rutina, varios agentes asignados a la Unidad Metropolitana (UMEP2) del barrio Belén detectaron la presencia de los tres presuntos miembros de la banda de Los Chirizos, por lo que iniciaron una tenaz persecución.
Con el fin de escapar de la Policía, los tres supuestos maleantes saltaron un muro y se introdujeron al embaulado de la quebrada El Sapo.
Los agentes pidieron refuerzos y lanzaron bombas lacrimógenas, lo que los obligó a salir del escondite con las manos en alto.
Los tres capturados fueron trasladados a la unidad policial de Belén y puestos a la orden de la Fiscalía para que se les instruya un proceso por los delitos de asociación ilícita y portación ilegal de armas.
Mientras tanto, equipos de inteligencia policial continúan con los operativos en la zona en busca de otros miembros de la banda delictiva que tienen en zozobra a comerciantes y personas particulares por su participación en crímenes y extorsiones, entre otros delitos.