Como si presintiesen su muerte, las tres mujeres que fueron asesinadas esta semana en la colonia La Era visitaron una iglesia y pidieron agua bendita 'para alejar a los demonios', horas antes de caer abatidas por sus verdugos.
Así lo manifestó a un medio radial capitalino una persona allegada a las tres víctimas, cuyos cuerpos fueron descubiertos la noche del martes
en las cercanías del cementerio Amor Eterno.
Dalia Lizeth Lagos, Aranza Nicole Zelaya y Abigaíl Alvarado, quien tenía dos meses de embarazo, llegaron ese día a la iglesia católica de la colonia La Era.
Aranza Nicole no entró al templo ya que sintió vergüenza de su vestido, que era demasiado corto.
Dentro del templo, Dalia y Abigaíl le preguntaron
a la persona encargada si les podían regalar agua bendita y ésta les preguntó para qué la querían. Las jovencitas, supuestamente, le respondieron que “para alejar a los demonios”.
Dicho lo anterior recibieron un poco de agua bendita con la que una se habría lavado la cara mientras que la otra se la habría tomado. No se sabe si su compañera, que las esperaba afuera, recibió el precioso líquido.
Posteriormente, las muchachas le dijeron al encargado que querían limpiarse, pero éste les explicó que el agua bendita no era para eso.
Unos minutos después, según el relato al medio radial, un joven que aguardaba afuera se acercó a las muchachas y les dijo que las estaban esperando. No se volvió a saber más de ellas hasta que sus cuerpos sin vida fueron hallados cerca del camposanto.
Familiares de Abigaíl Alvarado denunciaron que una persona cercana a ella ha sido objeto de amenazas a muerte a través de la red social de Facebook.
Las amenazas incluyen a toda la familia de la muchacha, cuyo marido también fue asesinado el pasado 25 de agosto en la colonia San Miguel, en Tegucigalpa.