Francisco Morazán, Honduras.- Un hombre de la tercera edad murió decapitado y con sus extremidades superiores cercenadas, a causa de múltiples heridas de arma blanca, en una comunidad del municipio de Lepaterique, en el centro de Francisco Morazán.
La víctima mortal respondía en vida al nombre de Timoteo Castillo, de 62 años de edad, oriundo de Reitoca, pero radicado en el caserío El Naranjo, de la aldea El Carrizal, en Lepaterique.
El cuerpo sin vida de don Timoteo fue descubierto por vecinos, en el patio trasero de la casa, en medio de la hojarasca seca y la humedad de su finca de café.
Los colonos de El Naranjo relataron a las autoridades que lo vieron la tarde del sábado, pero que ya el domingo no volvieron a verlo. Ellos presumen que él o los victimarios le dieron muerte la noche del s´bado o la madrugada del domingo.
Escena dantesca
Los pobladores dieron parte a los agentes de la Policía Nacional (PN) destacados en el casco urbano de Lepaterique, para que llegaran a El Naranjo y pudieran hacer el levantamiento del cadáver e iniciar las investigaciones.
Al llegar al sitio, descubrieron el cuerpo ensangrentado, sin el brazo izquierdo y con la cabeza y rostro totalmente destruido. Rápidamente se hicieron las coordianciones necesarias con Medicina Forense y con Inspecciones Oculares de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), para realizar el levantamiento del cadáver.
Hasta este día no se reportó ninguna captura, con relación al hecho violento. En la comunidad no saben quién o quiénes pudieron haberlo atacado y con qué motivo.
Don Timoteo Castillo vivía sólo y se dedicaba a la agricultura, en especial al cultivo de café en pequeña escala. Sus restos mortales fueron retirados la mañana de lunes de la morgue del Ministerio Público (MP), por parte de sus parientes.