Tegucigalpa, Honduras.- Un joven fue acribillado por sicarios la noche del pasado sábado 7 de febrero en la entrada de un reconocido bar y discoteca ubicado en la colonia Castaños Sur, en el bulevar Morazán de la capital.
Según el reporte preliminar, la víctima fue identificada como Bryan Joshiney Ramírez, quien recibió "una lluvia de disparos" por parte de hombres armados que irrumpieron en el lugar al filo de las 9:00 de la noche.
Las versiones de testigos indican que los encapuchados y con vestimenta similar a la de la policía interceptaron a la víctima a través de un "falso operativo" para detener a Ramírez.
Una vez que lo tuvieron bajo su control en la entrada del establecimiento, abrieron fuego de manera indiscriminada, disparándole en repetidas ocasiones antes de huir de la escena.
El cuerpo del joven quedó tendido en frente del local. Agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) llegaron al lugar para acordonar la escena del crimen e iniciar indagaciones.
En el pavimento, alrededor del cuerpo de Bryan Joshiney, las autoridades recolectaron al menos 27 casquillos de bala.
Hasta ahora se desconoce el móvil del hecho violento. Sin embargo, las autoridades dieron a conocer de manera preliminar, que la víctima tenía antecedentes penales por tráfico de drogas en 2025.