Detención judicial se dictó en los Juzgados con Jurisdicción Nacional de San Pedro Sula, Cortés, al norte de Honduras, en contra del presunto asesino de la jueza Mireya Mendoza Peña.
En audiencia de declaración de imputado celebrada la noche del sábado, un juez nacional ordenó trasladar al centro penal a Bayron Argenis Martínez Lambur, alias “Vaquero”, acusado del asesinato de la jueza del Tribunal de Sentencia.
El sospechoso fue detenido
la mañana del sábado mediante varios allanamientos policiales realizados en diferentes sectores de la ciudad de El Progreso, Yoro, donde se produjo el asesinato de la profesional del derecho.
Según la Policía, el sujeto habría sido identificado por un testigo ocular del crimen y los videos de varios establecimientos comerciales que registraron el momento en que dan persecución y muerte a Mendoza Peña.
El juez programó la audiencia inicial para el próximo jueves 1 de agosto.
Debido al crimen de la jueza, otros operadores de justicia han exigido
se esclarezca su asesinato y que no quede en la impunidad.
Por su parte, Humberto Palacios Moya, director de la Oficina Administradora de Bienes Incautados (OABI), informó que se asignarán carros blindados a los jueces amenazados.
Nuevos elementos
Desde que se asignó la investigación del asesinato de la juez a dos equipos de analistas del Ministerio Público y a investigadores de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), han ido surgiendo elementos que van armando las piezas de toda la trama que se generó antes y durante la ejecución de Mendoza.
Esas evidencias hicieron posible que el sábado a las 6:00 AM elementos militares, investigadores y fiscales realizaran dos allanamientos en la colonia Suazo Córdova en El Progreso, Yoro, donde se detuvo a Martínez Lambur, quien fue identificado mediante videos y declaraciones de testigos que lo identificaron como el que disparó en reiteradas ocasiones contra la juez.
Pero la captura del supuesto autor material es apenas el comienzo de un amplio trabajo que ahora vincula a otras personas, entre ellas a quien conducía la motocicleta desde donde fue atacada la juez y, sobre todo, al autor intelectual. Conforme se avanza en la investigación y se develan nuevos elementos, otros allanamientos podrían realizarse para capturar a otros implicados.
“No se descartan nuevos allanamientos, pero hasta ahora no se tiene programado uno, será hasta que las investigaciones nos lleven a elementos claros en el caso”, dijo Elvir.
El miércoles pasado al mediodía, Mireya Mendoza, juez de sentencia, se conducía en su camioneta por el centro de El Progreso, Yoro, cuando dos hombres en una motocicleta le dispararon hasta quitarle la vida.