San Pedro Sula, Honduras.- El Ministerio Público solicitó este jueves una pena de 36 años de prisión contra Katherine Yulibeth Romero Sorto, de 28 años, tras ser declarada culpable por delitos sexuales en perjuicio de sus dos hijastros menores de edad, durante la audiencia de individualización de la pena.
La acusada, conocida como “la madrastra”, reaccionó entre lágrimas al escuchar la petición fiscal y, visiblemente afectada, envió un mensaje dirigido a su expareja, solicitándole que retirara sus pertenencias de la vivienda y que le pagara una deuda pendiente de 15 mil lempiras.
Romero Sorto fue encontrado culpable el pasado 10 de marzo por unanimidad por un Tribunal de Sentencia de San Pedro Sula, al establecerse su responsabilidad en tres delitos sexuales cometidos contra un niño y una niña, hijos de su entonces pareja.
Según las investigaciones del ente acusador, los abusos se habrían prolongado durante varios años, mientras los menores permanecían bajo el cuidado de la imputada, en hechos que se extendieron por al menos seis años.
La detención de la mujer se llevó a cabo el 26 de mayo de 2025 en un centro comercial de San Pedro Sula, mediante un operativo ejecutado por agentes de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), tras una denuncia presentada por el padre de los menores.
Durante el juicio, uno de los elementos determinantes fue la declaración de las víctimas a través de la cámara Gesell, mecanismo que permite a menores rendir testimonio en condiciones protegidas. En ese espacio, ambos señalaron directamente a la acusada como responsable.
Además, las autoridades decomisaron varios teléfonos celulares que contenían material considerado comprometido, especialmente en comunicaciones entre la imputada y el menor de 14 años, los cuales fueron incorporados como evidencia en el proceso judicial.
De acuerdo con el expediente, los hechos ocurrieron en la vivienda donde residía la acusada junto al padre de los menores, lugar al que los niños los acudían durante los fines de semana.
El menor habría sido víctima desde los 11 años, con hechos posteriores a los 13, mientras que también se documentaron abusos en perjuicio de la niña, de apenas siete años.
Desde el inicio del proceso, Romero Sorto permanece recluido en la Penitenciaría Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS), en Támara, Francisco Morazán, a la espera de la resolución final del tribunal.