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50 años sin Marilyn Monroe

Aunque el forense dictaminó que la actriz se había suicidado con una sobredosis de somníferos, las causas de su muerte permanecen aún confusas.

04.08.2012

El 5 de agosto de 1962, la actriz estadounidense Marilyn Monroe, el gran mito erótico de los años cincuenta, fue hallada muerta en su casa de Hollywood.

Aunque el forense dictaminó que la actriz se había suicidado con una sobredosis de somníferos, las causas de su muerte permanecen aún confusas.

Ese día, la luz de una estrella se apagó, pero dio paso a una leyenda que sigue más viva que nunca en pleno siglo XXI.

Solo 11 años después de su muerte, Elton John le cantó su oda a Marilyn Monroe. “Y me hubiera gustado conocerte, pero era solo un niño”, decía la canción. “Tu vela se apagó mucho antes que tu leyenda”.

Lo que no supo John era cuán ciertas serían sus palabras unas décadas más tarde.

Hoy se cumplen 50 años del fallecimiento de Monroe, una muerte turbia que se mantiene como uno de los más grandes misterios de Hollywood. Pero su leyenda vibra más que nunca.

La ferozmente ambiciosa actriz de la década de 1950 sin duda apreciaría verse convertida en un fenómeno de la cultura pop del siglo XXI.
EL ESTILO DE UNA RUBIA.

Basta con hojear una revista de celebridades: algunas de las jóvenes estrellas del momento usan ese estilo platinado, esos labios rojos, brillantes y entreabiertos, y esa figura alegremente curvilínea y desafiante, envuelta en trajes ceñidos y glamorosos.

¿No era esa Marilyn en la alfombra roja de los premios Teen Choice el año pasado? No, era Taylor Swift, con un vestido blanco similar al que Marilyn usó en “La comezón del séptimo año”, en la famosa escena en la que parada sobre una rejilla del tren subterráneo deja que la brisa le levante la falda. (¡Ah!, ¿y ese vestido? Se vendió en una subasta por 5.6 millones de dólares el año pasado).

¿No era esa Marilyn en un anuncio de Dolce & Gabbana hace un tiempo? No, era Scarlett Johansson, con el cabello casi blanco y los labios escarlata.

Y también estuvo Charlize Theron en un anuncio de Dior el año pasado, encontrándose con la verdadera Marilyn, sin mencionar a Marlene Dietrich y Grace Kelly o Madonna, que ha incorporado el conocido estilo de Monroe a su imagen.

También lo han hecho las cantantes Christina Aguilera, Gwen Stefani y Lady Gaga, que en el 86 cumpleaños de la estrella tuiteó “Feliz cumpleaños Marilyn. Nunca nos quitarán el cabello rubio ni el lápiz labial”, junto con una foto de sí misma a la Monroe.

Nicki Minaj se ha dicho “obsesionada con Marilyn Monroe”.
Incluso hay una Marilyn gigante atravesando Estados Unidos: Una estatua de 7.9 metros y 15 toneladas con su vestido ondulante mostrando su ropa interior, creada por el artista Seward Johnson, que ahora se encuentra en Palm Springs, California.

LA ESTRELLA.

¿Pero cuál es el secreto del encanto de Marilyn? Depende de a quién se le pregunte, y eso es muy adecuado, porque Marilyn, más que cualquier otra celebridad emblemática, fue muchas cosas diferentes para distintas personas.

Primero estaba Marilyn la actriz, que solía perderse en todo el glamour, a pesar de sus aspiraciones desesperadas de que la tomaran seriamente.

El historiador de cine Leonard Maltin lamentó que muchas personas conozcan a Marilyn “como imagen e ícono”, pero no como actriz. Por ejemplo, Monroe demostró sus aptitudes dramáticas en “Los inadaptados” y en “Nunca fui santa”.

Pero quizá la recuerden mejor por sus encantadores papeles cómicos, como en “Los caballeros las prefieren rubias”, siendo la ambiciosa Lorelei Lee que cantaba Diamonds Are a Girl’s Best Friend en ese clásico vestido rosado; o como la sensual y atolondrada chica en “La comezón del séptimo año”; o bien como la cantante Sugar Kane en “Una Eva y dos Adanes”.

“Marilyn simplemente salta fuera de la pantalla”, dijo Maltin. “Tiene una luminosidad que trasciende todo lo demás”.

A pesar de esto, una generación más joven está enamorada de ella por algo totalmente diferente, dijo Brandon Holley, editor de la revista Lucky, dirigida a mujeres de entre 20 y 40 años.“Creo que la mayoría de las mujeres menores de 40 años no han visto sus películas”, dijo Holley. “Para ellas Marilyn es un tipo de estilo: la silueta de reloj de arena, y muchas mujeres se identifican con eso”.

Aunque no fue considerada un ícono de la moda durante su vida, Nickens cree que Marilyn compartía algo con otros íconos del estilo como Jackie Kennedy, Grace Kelly y Audrey Hepburn. “Ellas no seguían tendencias”, dijo. “Simplemente se trata de conocerte y saber lo que te funciona, y tener esa confianza”.
LA MUJER POR DENTRO.

Pero la confianza no es algo que necesariamente se asocie con Monroe. En la canción de Elton John, Candle in the Wind, es una belleza inocente victimizada por la terrible máquina de Hollywood: gente que “susurró en tu cerebro” y “te llevó a la rutina” y “te hizo cambiar tu nombre”.

Eso entra en la clásica narrativa conocida sobre Monroe como víctima, quien, según múltiples biografías, fue maltratada cuando era una chica. Monroe, cuyo nombre real era Norma Jeane Mortenson, nació en 1926, y pasó gran parte de su infancia en casas con familias adoptivas, donde incluso se menciona que sufrió abuso sexual.

¿Pero fue una víctima de Hollywood?

La biógrafa de Monroe, Lois Banner, no está de acuerdo. Banner dice que Monroe como estrella de cine “fue una imagen creada”, especialmente por la actriz, quien se esforzó por inventarla, desde su cabello teñido (Norma Jeane tenía el pelo castaño), el maquillaje, esa vocecita sensual y su famosa forma de caminar contoneada.

¿Y qué hay del personaje de la rubia tonta?

Ella no era así, dice Banner, profesora de historia y estudios de género en la Universidad del Sur de California. “Ella era extremadamente inteligente”.
VIVA EN IMÁGENES.

¿Por qué se ha reforzado el encanto de Marilyn?

“Primero porque murió demasiado joven”, dijo Banner, lo que congeló su imagen para la eternidad. Pero la otra razón es la existencia de miles de fotografías de Marilyn rebosantes de vida. “Posiblemente es la persona más fotografiada del siglo XX”, dijo Banner.

La tercera hipótesis de la autora es más cínica: “Hay mucha gente haciendo dinero con ella”, dijo.

Prueba de esto es que Polonia planea subastar parte de una colección fotográfica que incluye cientos de imágenes de Marilyn Monroe. La colección incluye cerca de 4,000 fotografías tomadas por el difunto fotógrafo de celebridades Milton H. Greene. Algunas son bien conocidas, pero funcionarios polacos creen que también contiene algunos trabajos inéditos.

Las fotos terminaron en posesión del estado polaco como resultado de un complejo escándalo de malversación que sacudió al país a principios de la década de 1990. Un hombre de Chicago acusado de defraudar a Polonia de millones de dólares le dio la colección al país en los 90 como pago parcial de las pérdidas del gobierno.

Estuvieron guardadas en un depósito en Nueva York desde los 90 y regresaron a Varsovia en días recientes.

La funcionaria polaca a cargo de los últimos detalles para cerrar el prolongado caso, Marta Maciazek, dijo que la colección está valorada en 680,000 dólares. Señaló que algunas de las fotos se exhibirán pronto y que entonces se pondrán en venta.

La colección incluye algunas de las más famosas imágenes de Monroe, como una en la que aparece envuelta en un abrigo blanco de piel contra un fondo igualmente blanco. La exhibición estará abierta en Varsovia del 6 de agosto al 7 de septiembre. Pero este no es el único homenaje para la rubia actriz.

En Los Ángeles, centenares de seguidores siguen su ruta. Desde la peluquería en Hollywood donde Marilyn se tiñó de rubia por primera vez y que hoy es un negocio de souvenirs baratos, el museo de Hollywood, donde los mayores coleccionistas de objetos de Marilyn Monroe expondrán sus tesoros hasta septiembre, forma parte de un tour que se ofrece en el marco del 50 aniversario de su muerte.

Ayer, los fans asistieron vestidos de rojo, negro y blanco a un banquete en el estudio de 20th Century Fox, al que pertenecía la actriz; y hoy se unirán en un memorial en una iglesia presbiteriana.

A pesar de los intentos de Marilyn Monroe para ser considerada de manera distinta a la de una mujer sexi, difícilmente desaparecerá de la imaginación colectiva como uno de los íconos eróticos del siglo XX.

La imagen de “La tentación” vive arriba, con blusa y falda plisada blancas que se le levantan y agitan cuando pasa sobre un respiradero del metro de Nueva York, ha quedado unida a su nombre.

Su desaparición en plena juventud, y en la cumbre de su fama como actriz y como mito erótico vivo, no hizo más que acrecentar la leyenda.