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A 20 minutos de la ciudad de Nacaome, Valle, se ha comenzado a impulsar una nueva ruta turística.
Los encargados de promocionar las bellezas del bosque de mangle son los miembros de la empresa asociativa denominada Ecoturismo-Chismuyo.
El recorrido que ofrece inicia en la comunidad de La Brea,
para luego embarcarse en una aventura por la bahía de Chismuyo.
En el viaje, los vacacionistas podrán observar los mangles más altos del Golfo de Fonseca y además especies de diferentes aves estacionarias y migratorias.
Desde la comunidad de La Brea se toma una lancha, transporte que es uno de los servicios que presta la agrupación como parte del tour.
María Santiago Martínez, presidenta de la empresa, dijo que han decidido combinar la oferta de playas con el turismo de aventura.
El paseo por en medio de los manglares dura unas cuatro horas, luego se da espacio para que los veraneantes puedan acampar y cocinar mientras disfrutan del paisaje en el Centro Turístico Puerto Nuevo.
Y es que en medio de los manglares se ha construido un centro para que los visitantes puedan apreciar con mayor tiempo la belleza de las aguas del Pacífico.
El lugar se ha acondicionado con hamacas para una estancia más agradable.
El costo del viaje por entre los manglares es de 250 lempiras por persona, este incluye el viaje en lancha, la estadía en el centro turístico y el almuerzo.
Para comunicarse con los miembros de la empresa, los visitantes pueden llamar a los teléfonos 9821-3706, 9829-8298 y 9714-6817.
En el caso que los turistas deseen disfrutar de un buen chapuzón en agua dulce, se les conduce hasta el río Nacaome.
En varios sectores del afluente se han acondicionado espacios para bañar así como disfrutar de los exquisitos platillos que se preparan en la zona sur a base de los productos del mar.
Juan Carlos Ribot, comerciante, dijo que ellos han acondicionado los locales con el fin de atender a los visitantes mientras disfrutan del agua que les ofrece el río.
Otros atractivos
A escasos metros del caudal del río Nacaome, los veraneantes además pueden disfrutar de unas horas en las aguas termales que se encuentran en el balneario propiedad de Ribot.
Las entradas son gratuitas para los clientes que consuman los alimentos en el interior del establecimiento, de lo contrario cancelan 10 lempiras, adultos y niños.
Los días de mayor recibimiento de visitantes son los fines de semana,
con un estimado de entre 150 y 200 personas,
de acuerdo con Ribot.
En el lugar se han acondicionado tres piletas, con temperaturas diferentes, las que para algunos visitantes son aptas para terapias curativas.
Como parte de los nuevos servicios para los visitantes, en la zona se ha colocado un canopy, que consta de unos 70 metros de largo.
El costo para los amantes de la diversión extrema que surge al deslizarse por entre cables inclinados es de 10 lempiras.
Se estima que durante los fines de semana es utilizado por unas 100 personas, en su mayoría jóvenes.
Gastronomía
En San Lorenzo, los vacacionistas son recibidos por las figuras que destacan la oferta gastronómica, mismas que han sido colocadas en plazas y parques.
Las imágenes de cangrejos, iguanas, tortugas y hasta delfines se pueden apreciar en diferentes puntos de la comunidad.
El sabor culinario se hace presente en el paseo turístico La Cabaña, sitio donde se pueden degustar exquisitos platillos elaborados con productos marinos.
Pescado frito, camarones al ajillo, sopas marineras, curiles, ceviche, entre otras delicias culinarias, son saboreadas a diario por decenas de visitantes en la comunidad.
El costo de los platillos va desde los 100 lempiras hasta un máximo de 200 lempiras.
Los restaurantes han sido construidos a lo largo de un kilómetro de la costa.
Más de 20 restaurantes se abren a diario para complacer los gustos de los visitantes.
En la localidad también se cuenta con unos 14 hoteles con una capacidad para albergar a más de 350 personas.
Según Aurora Roble, secretaria del área de turismo en la Cámara de Comercio de Valle,
en la comunidad se comercializan platillos a precios más bajos que en el resto de la zona.
Desde la comunidad, además, los veraneantes se pueden trasladar en lancha hacia las playas de Cedeño, Amapala y El Edén.
El alcalde de Amapala, Alberto Cruz, dijo que la isla cuenta con hermosas playas.
A esto se suma las nuevas disposiciones gubernamentales de explotar el Golfo de Fonseca mediante la llamada Ruta del Sol, dijo el edil.
En la localidad que representa Cruz, los veraneantes encuentran playas, islas, paseos en lancha, pesca deportiva y deliciosa gastronomía.
Las playas consideradas como de mayor atractivo para los vacacionistas durante el verano son La Mora o El Burro, Gualora, Playa Grande, Playa Negra y la Playa del Amor.
También forman parte de Amapala islas que tienen sus propias playas, como la isla Exposición, Parque Marino Preservado, Garrobo, Violín, Iglesera, Zacate Grande y Güegüensi.
En la comunidad se cuenta con el servicio de transporte a través de lancha con la presencia de decenas de lancheros que lo conducen a cualquier punto de la comunidad.
El costo del servicio de lancha desde Coyolito hacia Amapala es de 20 lempiras por persona.
La comunidad se encuentra a una hora con 45 minutos desde la ciudad capital, donde se cuenta con hoteles para el hospedaje de visitantes. Los costos de las habitaciones es de unos 800 lempiras. En la comunidad se recibe en promedio 800,000 visitantes durante la Semana Santa.
Seguridad
El departamento de Valle es considerado uno de los más pacíficos de la zona sur.
A esto se suma que al llegar la Semana Santa se duplican los operativos por parte de efectivos militares y policiales en las zonas de mayor presencia de veraneantes. Los miembros de cuerpos de socorro se enlistan para brindar seguridad en las playas y centros de diversión.