COMAYAGUA, HONDURAS.- El valle de Comayagua y La Paz tienen el privilegio de atesorar vestigios que demuestran la existencia de los primeros pobladores lencas.
Sin embargo, estos sitios arqueológicos de gran valor histórico, en lugar de ser sitios turísticos promovidos y protegidos como patrimonio cultural del país, se han convertido en lugares solitarios, saqueados y cubiertos por tierra y espesa maleza.
De este mal no se escapan dos sitios importantes: Tenampúa, en la aldea de Las Mercedes, Villa de San Antonio, Comayagua, y El Chircal en la aldea de Yarumela, La Paz.
En ambos lugares se han encontrado cantidad de vasijas y utensilios de barro, herramientas de trabajo que usaban los primeros indígenas lencas.
Muchas de las piezas se perdieron otras han sido rescatadas por pobladores consientes del significado patrimonial que representan.
En el caso de Tenampúa, con 85 manzanas de extensión, cuenta con 250 montículos de piedra y barro que se encuentran parcialmente destruidos. Lo más destacado que ha quedado es una muralla de 155 metros de longitud. En el se han encontrado piezas de 1,200 años de antigüedad de la época Post Clásica.
Poco acceso
Para acceder al sitio se debe caminar al menos una hora para llegar a la parte plana de la montaña donde se encuentran los montículos.
En la misma comunidad de Las Mercedes hay alrededor de 100 metros de pintura rupestre grabada en piedra, a lo largo de la ribera de la quebrada que atraviesa la zona.
Para llegar a este tesoro histórico hay que bajar por caminos angostos e inclinados. Una vez en el sitio se pueden observar las figuras humanas y de animales extraños que los lencas dibujaban mientras utilizaban el lugar como refugio.
También se encuentra una cueva donde se han encontrado huesos humanos y de animales que al parecer fueron enterrados hace miles de años atrás.
Don Óscar Matamoros tiene más de 30 años dedicado a promocionar de manera particular a Tenampúa y la zona de pintura rupestre.
En su vivienda guarda piezas como vasijas y utensilios de barro, piedras de moler antiguas, piedras usadas como puntas de lanza para la caza de animales y hasta pedazos de una mandíbula de animal prehistórico encontrados en la zona.
Las piezas las alberga en una especie de museo para enseñar a estudiantes de escuelas, colegios y universidades.
“Si encuentro un vestigio no es para comercializarlo, tengo conexión con diferentes universidades y viene gente hasta de Europa ya que desde joven busqué hacer investigaciones a mi manera para enseñar a la gente y al mundo sobre nuestra cultura”, expresó Matamoros.
Actualmente realiza un trabajo de investigación sobre dos guerras civiles que se suscitaron en Tenampúa entre 1924 y 1932.
Durante sus recorridos en busca de evidencias ha encontrado siete monedas de plata que según él pertenecían a soldados que murieron en batalla. También un rifle y cargador.
“Me ha tocado ir a las partes más altas para saber de dónde dispararon, que armas usaron, quiénes fueron los involucrados en esa guerra, el material que estoy haciendo es de unas 15 páginas y abarca muchos detalles que aún no se saben de esas guerras civiles”, declaró.
En la aldea de Yarumela, La Paz, se encuentra el sitio arqueológico El Chircal, que también fue habitado por los primero hombres y mujeres lencas.
El Chircal data desde el año 2000 antes de Cristo y en la actualidad lo único que ha quedado en pie son dos montículos de piedra.
El lugar se encuentra cercado con alambre de púas, rodeado de propiedades privadas y de cultivos de granos básicos.
Según el promotor José Santos Torres, no existe presencia del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH) en el sitio de interés nacional.
“Los montículos están bajo la custodia del IHAH pero la presencia de ellos no existe, la gente está cultivando a 10 metros de distancia de estos vestigios y hasta lo usan como basurero y da un mal aspecto”, señaló.
Torres ha dedicado 25 años de su vida a promocionar el sitio histórico El Chircal.
Recibe grupos de estudiantes de todas partes del país interesados en conocer el lugar. Torres inclusive guarda piezas arqueológicas con el objetivo de conservarlas y poder verlas algún día exhibidas en un museo en la aldea de Yarumela.
“Lo que hago es promover El Chircal para que las personas lo conozcan, tengo una 80 piezas que han sido recuperadas como vasijas y utensilios domésticos, ya que soñamos con un museo en la aldea que sirva como centro de educación e investigación”, expresó.
Entretanto, las autoridades del IHAH manifiestan que han suscrito un convenio de cooperación y asistencia con la alcaldía de La Paz para crear en El Chircal rutas y senderos ilustrados con el objetivo de crear una infraestructura para atender a los turistas. La inversión del IHAH será de 700 mil lempiras. La comuna se encargará de la compra del terreno.
“La zona de El Chircal es de interés patromonial y se recibió un oficio de la municipalidad para una declaratorio municipal”, aseveró Héctor Portillo, gerente del IHAH.
En el caso de Tenampúa expresó que hay interés desde Comayagua de poner en valor el sitio bajo una visión turística. Declaró que se trabaja con 26 alcaldías con patrimonio cultural para crear desarrollo local.