La Paz, Bolivia.- El número de fallecidos en las dos explosiones ocurridas el viernes en un cuartel militar en Bolivia subió a seis, tras el hallazgo en las últimas horas de otros tres cuerpos en medio de los escombros, y quedan once personas que todavía no fueron localizadas, informó este domingo el Ministerio de Defensa.
Esa institución señaló en un comunicado de prensa que tres de las víctimas fueron identificadas como los soldados Wilson Copa Mamani, Gabriel Choque Alanoca y Arnel Rubén Flores Poma, mientras que los otros tres fallecidos están "en proceso de identificación".
El viernes, hubo dos explosiones por causas que se investigan en el Centro General de Mantenimiento del Regimiento de Artillería Mecanizada RAM-2 'Bolívar' en Viacha, un municipio situado en el altiplano, a unos 35 kilómetros de la ciudad de La Paz.
Además de los fallecimientos, once militares continúan desaparecidos y se reportaron al menos 84 personas heridas y daños materiales en el cuartel y en las viviendas aledañas, cuyos ocupantes fueron evacuados temporalmente.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, ratificó este domingo que, según el reporte preliminar, hubo dos detonaciones, una que presuntamente involucró pólvora negra correspondiente a material pirotécnico almacenado en el sector, según el comunicado de prensa de su despacho.
La segunda explosión fue de una magnitud "considerablemente mayor y su causa todavía no ha sido determinada técnicamente", agrega la nota.
Justiniano señaló que las labores de búsqueda y recuperación continúan y que "existen todavía sitios afectados, materiales que deben ser revisados por especialistas y estructura comprometida".
En la víspera, las autoridades informaron que en el cuartel se encontraron 'boosters', que, según explicó un perito de la Policía, son un "explosivo multiplicador", es decir que "al entrar en contacto con otro explosivo que detona, va a multiplicar su carga", lo que explicaría el "tipo de detonación" ocurrido, indicó el experto.
También se retiró material bélico que se encontraba en otro depósito del regimiento que sufrió daños por las explosiones, por lo que las autoridades alertaron a los habitantes de Viacha que todavía no es seguro acercarse a la zona.
La Fiscalía abrió una investigación por este suceso, por los presuntos delitos de "homicidio culposo, lesiones culposas y otros estragos".
La Defensoría del Pueblo y varios líderes políticos pidieron que la investigación sea ágil y transparente y que se brinde el auxilio correspondiente a todos los afectados.
En un comunicado difundido el sábado, el Sistema de Naciones Unidas en Bolivia se solidarizó con las familias afectadas y expresó su "predisposición de apoyar" a las autoridades en una "respuesta oportuna a las necesidades" de quienes se encuentran en estos momentos "en situación de mayor vulnerabilidad".
El viernes, el presidente del país, Rodrigo Paz, también se solidarizó con los afectados y aseguró que ha instruido "que se realice una investigación minuciosa, técnica y transparente sobre lo sucedido".