Mundo

Salvadoreños recuerdan asesinato de Romero

Monseñor Rosa Chávez sostuvo que 'Romero es un mártir' de la iglesia y eso es suficiente para beatificarlo.

24.03.2013

Con misas en diferentes parte del país y una peregrinación en la capital, miles de salvadoreños y extranjeros recordaron el domingo los 33 años del asesinato de monseñor Oscar Arnulfo Romero, que con la entronización del papa Francisco esperan se agilice su proceso de beatificación.

'Este es un día especial para todos los salvadoreños y el mundo, hoy recordamos el asesinato del arzobispo mártir, pero hoy sí estamos más esperanzados que al fin sea beatificado, Romero es un mártir, es un santo', dijo a la AP Lucía Escalante, una maestra jubilada de 65 años.

'A Romero lo mataron por defender a los más débiles, a los más pobres, por decir la verdad, por denunciar las injusticias y es un mártir de la iglesia', agregó la mujer luego de participar en una misa concelebrada en la capilla del Hospital la Divina Providencia, que atiende a enfermos de cáncer terminal.

Cientos de fieles entre salvadoreños y extranjeros querían participaron en una misa, pero no todos tuvieron el privilegio de ingresar la capilla del hospital donde fue asesinado de un disparo al corazón el 24 de marzo de 1980.

Posteriormente marcharon hacia la catedral, en un recorrido de unos siete kilómetros, para visitar la cripta que guarda los restos del religioso.

'Romero fue un hombre de la iglesia, en el Vaticano ya lo han confirmado, ahora solo falta que el papa (Francisco) ordene que se agilice el proceso y lo declaren un santo, un santo nuestro, un santo de los más pobres', agregó el trabajador Raúl Castellanos.

Fuera de la capilla, algunos seguidores de Romero portaban carteles del llamado 'San Romero de América', mientras que otros tenían la fotografía de uno de los señalados entre los asesinos. Todos exigían 'juicio y castigo para los asesinos'.

'Queremos que se haga justicia, pero más queremos que monseñor (Romero) sea beatificado, ya todos sabemos quiénes lo mataron', expresó.

Por su parte el arzobispo capitalino, monseñor José Luis Escobar Alas, dijo al concluir la misa dominical en la catedral metropolitana que 'monseñor Romero no fue un personaje político, fue un pastor de la iglesia', y afirmó que 'hay méritos suficientes para canonizar a monseñor Romero'.

'Lo más grande que a El Salvador le podría pasar es tener un hijo en los altares', agregó.

Por parte el obispo auxiliar de San Salvador, monseñor Gregorio Rosa Chávez está convencido que el papa Francisco estaría feliz de beatificar Romero, 'porque el arzobispo mártir es un modelo a seguir'.

El prelado salvadoreño dijo a The Associated Press que el nuevo papa tiene la misma visión que Romero y señaló que cuando el pontífice dijo que 'quiere una Iglesia pobre y para los pobres, eso es lo que tantas veces nos dijo monseñor Romero, y es la Iglesia que nos dejó, entonces Francisco ve en Romero como una especie de modelo'.

El proceso de beatificación del prelado fue aprobado por el Vaticano en mayo de 2005, cuando la Congregación de la Doctrina de la Fe concluyó que Romero fue 'un mártir de la Iglesia, asesinado por su fe cristiana', pero el proceso está estancado.

La Congregación para la Doctrina de la Fe, un órgano colegiado del Vaticano integrado por cardenales, obispos y arzobispos, está evaluando el proceso.

Monseñor Rosa Chávez sostuvo que 'Romero es un mártir' de la iglesia y eso es suficiente para beatificarlo.

Una vez que dicho organismo llegue a una conclusión, el proceso pasaría a una etapa final en la Congregación de la Causa de los Santos. Esta segunda instancia prepara cada año los estudios necesarios para que el papa pueda proponer nuevos ejemplos de santidad después de que han sido evaluados los resultados sobre los milagros y virtudes heroicas de quienes han sido postulados.

El 24 de marzo de 1980 un disparo calló la voz de Romero, quien la víspera había dirigido a los militares un mensaje: 'En nombre de Dios y de este sufrido pueblo les ruego, les suplico, les ordeno, en nombre de Dios, cese la represión'.

El asesinato fue uno de los detonantes de la guerra civil que asoló El Salvador por 12 años y que terminó con la firma de un acuerdo de paz en 1992. Más de 75,000 personas murieron en el conflicto y otras 12,000 desaparecieron.

Un informe de la Comisión de la Verdad de Naciones Unidas, creada poco después de los acuerdos de paz, determinó que el autor intelectual del crimen fue el mayor Roberto D'Abuisson, fundador del partido derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), que gobernó el país durante 20 años (1989-2009).

Sin embargo, los responsables del crimen no serán castigados debido a una amnistía promulgada por el gobierno de Arena horas antes que fuese divulgado el informe de la Comisión en 1993.

Tags: