Republicanos y activistas conservadores criticaron duramente los cambios en la política de deportación anunciados por el gobierno de Barack Obama, que permitirán suspender temporalmente las expulsiones de centenares de miles de jóvenes.
El candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Mitt Romney, criticó ayer el anuncio de Obama de que suspenderá las deportaciones de jóvenes indocumentados bajo condiciones, medida que consideró “de corto plazo” y que puede ser revertida.
“Creo que la acción que el presidente tomó hace más difícil llegar a esta solución, ya que una orden ejecutiva es una acción de corto plazo”, dijo Romney durante una etapa de un gira electoral por varios estados.
“Esta acción puede ser revertida por presidentes posteriores”, advirtió Romney.
“Me gustaría ver una legislación que enfrente este tema”, añadió Romney.
“Creo que la situación de los jóvenes que llegaron aquí por causas ajenas a su voluntad es un asunto de suma importancia a considerar”, añadió el candidato.
Romney se mostró contrario en varios debates durante las primarias republicanas al Dream Act y defendió la legislación del estado de Arizona (sur), fronterizo con México, para enfrentar la inmigración ilegal.
“El anuncio de hoy (ayer viernes) del presidente Obama tiene motivaciones políticas que no hacen nada para avanzar el debate, sino que en lugar de ello añaden confusión e incertidumbre”, reaccionó el senador John McCain.
El excandidato presidencial republicano, derrotado por Obama en 2008, recordó que en su primer año en la Casa Blanca el presidente demócrata no propuso una reforma migratoria integral, como había prometido en la campaña electoral.
Obama citó en su comparecencia ante los medios en la Casa Blanca a McCain y a otros legisladores, entre ellos el difunto dirigente demócrata Ted Kennedy, como artífices del Dream Act, en el cual se inspira el cambio de la política de deportación del gobierno anunciado este viernes.
Estados Unidos cesará de deportar bajo ciertas condiciones a jóvenes indocumentados que llegaron al país con menos de 16 años, en muchos casos acompañando a sus padres o familiares.
El Dream Act circula hace más de una década en el Congreso en distintas versiones, sin que hasta ahora haya acuerdo legislativo para adoptar una de ellas.
La medida de Obama “es otro ejemplo de su escandaloso desprecio por nuestra Constitución, nuestro Estado de Derecho y nuestro proceso democrático”, acusó en otro comunicado el gobernador de Texas (sur), Rick Perry.
Otro promotor del Dream Act, el senador cubanoestadounidense Marco Rubio, que estaba elaborando una nueva versión de esta ley, se mostró más comedido en sus críticas.
“El anuncio será bienvenido para muchos de estos chicos que buscan desesperadamente una respuesta, pero es una respuesta corta a un problema de largo alcance”, dijo Rubio en un comunicado.
Rubio, considerado un posible candidato a la vicepresidencia junto a Romney, ofrece una vía de legalización temporal, más allá de la suspensión de deportaciones.
“Estoy de acuerdo con Marco Rubio, en como él ve esta cuestión”, dijo Romney.
Otro senador republicano, Lindsay Graham, que durante años estuvo asociado a los debates en torno al Dream Act, acusó directamente al presidente de intentar algo “posiblemente ilegal”.
“Este tipo de propuestas, más allá de su motivación, alentarán a la gente a romper nuestras leyes”, dijo Graham en un tweet (mensaje electrónico instantáneo).