São Paulo, Brasil.- El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció este miércoles un nuevo subsidio a los combustibles a menos de un mes de las elecciones del 4 de octubre, en las que aspira a la reelección.
Los subsidios, que estarán en vigor hasta el 5 de octubre, supondrán una inversión de 6.605 millones de reales (unos 1.300 millones de dólares o 1.115 millones de euros), según el texto del decreto publicado en el Diario Oficial.
La medida implica un aumento de la subvención de la gasolina, que pasa de 0,44 a 0,63 reales (0,08 a 0,12 dólares) por litro, una exención de los impuestos al etanol y una nueva subvención de 1,00 real (0,20 dólares) por litro al diésel.
El Gobierno justificó la medida por la volatilidad de los precios del crudo, que ha vuelto a superar los 100 dólares por barril por el agravamiento de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán.
La medida se anunció en vísperas de las elecciones presidenciales y legislativas del próximo 4 de octubre, en momentos en los que se ha reducido la distancia en las encuestas entre Lula y Flávio Bolsonaro, principal candidato opositor.
Una de las principales armas de campaña de Bolsonaro contra Lula es su crítica a la disminución que ha tenido en los últimos años el poder de compra de los brasileños, a pesar de que la inflación está controlada.
La inflación llegó en julio al 4,44 % interanual, con ligera tendencia a la baja en los últimos meses, según datos oficiales.