Tegucigalpa, Honduras.-Las autoridades migratorias de Estados Unidos han comenzado a implementar un modelo de audiencias grupales de gran escala en distintos tribunales del país, una medida que busca reducir el acumulado de casos pendientes y acelerar la resolución de procesos migratorios.
Bajo este sistema, decenas de personas son convocadas al mismo tiempo para comparecer ante un juez y recibir instrucciones sobre el avance de sus expedientes.
La modalidad representa un cambio significativo respecto a las audiencias tradicionales, donde el número de casos atendidos por sesión era considerablemente menor.
El nuevo esquema ha generado preocupación entre organizaciones y especialistas en materia migratoria, quienes advierten que algunos extranjeros podrían enfrentar dificultades para adaptarse a los cambios en las fechas de sus comparecencias, especialmente cuando las notificaciones se realizan con poco tiempo de anticipación.
Ausentarse puede tener consecuencias inmediatas
Expertos en derecho migratorio señalan que no acudir a una audiencia programada puede derivar en decisiones judiciales desfavorables para los solicitantes.
Entre ellas figura la posibilidad de que se emitan órdenes de deportación sin que la persona esté presente para presentar argumentos o evidencias a su favor.
La implementación de estas jornadas masivas coincide con los esfuerzos de las autoridades estadounidenses por atender el creciente volumen de expedientes acumulados en las cortes migratorias.
Para ello, también se ha incrementado la contratación de jueces y personal especializado encargado de tramitar los casos.
Sin embargo, defensores de los derechos de los migrantes consideran que la rapidez en la gestión de los procesos no debe comprometer las garantías legales de quienes buscan permanecer en el país, especialmente en situaciones donde existen solicitudes de protección, reunificación familiar u otros recursos migratorios pendientes.