El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió ayer a las grandes potencias que superen sus “rivalidades” y encuentren un “terreno de entendimiento” para poner fin al conflicto en Siria, que se ha convertido en una “guerra de poderes”.
“Los intereses inmediatos del pueblo sirio deben prevalecer sobre las rivalidades o las luchas de influencia”, declaró Ban durante el inicio del debate para la votación de una resolución sobre Siria en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El jefe de la ONU aseguró que los actores regionales e internacionales están “armando a un bando o al otro”, mientras los combates entre el ejército y los rebeldes se han recrudecido en las últimas semanas en Damasco y Alepo (norte), la capital económica del país.
Ban dijo que los expertos temen desde hace 18 meses la “radicalización, el extremismo y el terrorismo” del conflicto, así como una “guerra de poderes”.
Combates
El ejército sirio bombardeó ayer zonas rebeldes cerca de Damasco y en Alepo.
Los grupos opositores convocaron a nuevas protestas, como todos los viernes después de la oración semanal en las mezquitas, con la consigna “Deir Ezor - la victoria viene del este”, en referencia a la resistencia de esa región del este contra una ofensiva militar.