El plazo de 15 días que ha dado la Alcaldía para traspasar los sistemas de cable y datos a la nueva mampostería instalada en el corredor donde circulará el Trans 450 ha generado malestar y polémica con las compañías que prestan estos servicios.
La directora de la Asociación de las Empresas de Telecomunicaciones (Asetel), Soraya Salabarrieta, informó ayer que la advertencia no solo es una muestra de la falta de conocimientos técnicos que el proceso requiere, sino que es una misión imposible de cumplir.
La reacción de la titular de la institución, donde se amparan al menos siete empresas de cable involucradas en el proceso que se ha vuelto un tanto polémico, obedeció a las declaraciones del edil Ricardo Álvarez, quien estableció el límite de tiempo para retirar el cableado de las medianas de los bulevares Suyapa y Centroamérica.
Y es que el edil municipal advirtió que “si para finales de junio no quitan los cables, obviamente quienes los vamos a retirar somos nosotros y no los vamos a conectar y dejar sin su funcionamiento”.
Sin embargo, Salabarrieta consideró que esta es una advertencia descabellada, que devela además el desconocimiento de la ley de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), que indica que las telecomunicaciones son inviolables.
Estimó que de llegarse a tocar una sola línea, la comuna incurriría en responsabilidad legal.
No hay coordinación
A juicio de la vocera oficial de Asetel, el problema real es la falta de información y planificación del grupo de coordinadores del proyecto de transporte masivo para la capital Trans 450.
Informó que a finales de enero se convocó a una reunión donde se les presentaron los lineamientos del proyecto en los que se les dijo que la mampostería sería retirada de la mediana.
Empero, aseguró que nunca más se volvió a saber del proyecto. “Nunca se nos llamó para hacer un recorrido y planificar un cronograma de tiempo mínimo y máximo para instalar una nueva red”.
Ante esta posición, las compañías de cable estiman como tiempo mínimo para hacer el traslado de al menos ocho semanas, trabajando incluso día y noche y no en 15 días como ordenó Álvarez.
“Esto no es como cambiar el tendedero de ropa de la casa”, aseveró Salabarrieta.
La posición de Asetel de no ser convocados para socializar el proyecto fue desmentida por el coordinador del Trans 450 Erasmo Padilla, quien aseguró que han tenido conversaciones permanentes con todas las compañías de cable.
Otra versión que devela descoordinación entre empresarios y funcionarios es que, según Asetel, el proyecto comprende reinstalación de líneas aéreas, lo que debe ser absorbido por las compañías a un monto de entre dos y diez millones de lempiras por empresa.
Padilla respondió que la reinstalación de las líneas comprende dos etapas: una es el traslado de las líneas a la mampostería, que es la que en la actualidad se solicita, y la otra es la instalación subterránea.
Mampostería
Ante las constantes advertencias, la representante de los cableros estimó que el edil desconoce que quien dará la orden es la ENEE.
Informó que los servicios serán reinstalados una vez que la estatal termine la reubicación de la red primaria, que ya está avanzada en un 70 por ciento.
Su posición fue respaldada por el subdirector de desarrollo empresarial de la ENEE, Jaime Starkman, quien mencionó que es la estatal quien define el orden en que trabajará cada una de las empresas.
“Nosotros indicaremos cuándo inician, porque tenemos que ver que la mampostería nueva quede bien instalada”, apuntó.