La alerta para la defensa del aeropuerto Toncontín de la capital de Honduras
se encendió de nuevo.
La concesión que se negocia para la construcción del aeródromo de Palmerola
como aeropuerto internacional podría liquidar la llegada de vuelos internacionales a Tegucigalpa.
La lucha que hoy se reactiva a favor del Toncontín se remonta al eventual cierre de las instalaciones durante 15 días en la pasada administración del expresidente Manuel Zelaya, quien de forma abrupta y sin asesoría alguna suspendió su operaciones.
La excusa del exmandatario en aquel momento fue la tragedia que se ocasionó luego de que el avión airbus A320 de Taca,
en el que viajaban 124 personas, se saliera de la pista y causara la muerte de cinco personas,
entre ellas el presidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Harry Brautigam.
Sin embargo, días más tarde, un grupo de expertos extranjeros en pavimento de aeropuertos comprobó que la pista de Toncontín no tuvo que ver con el accidente del avión. El percance ocurrió por una falla humana
y no por causa de la longitud de la pista.
Seria amenaza
La idea de que la capital de Honduras
se quede sin un aeropuerto internacional es música que resuena con instrumentos desafinados para algunos sectores de la sociedad.
Las implicaciones del contrato entre el gobierno y la concesionaria Aeropuertos de Honduras
han encendido las alarmas entre los empresarios capitalinos.
La Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT)
manifestó su rechazo a la suspensión de vuelos del aeropuerto internacional Toncontín, implícita en el contrato.
Mario Bustillo, director ejecutivo de la entidad, insistió en que esta acción significará la ruina para la capital.
“Se debe analizar la parte negativa y el impacto económico que va a significar para Tegucigalpa perder este servicio”, indicó.
Si la intención es suspender el servicio, esto tendrá consecuencias graves para la ciudad.
“Quitarle a Toncontín la categoría de internacional significa pérdida de fuentes de empleo, cierre y quiebra de empresas
y menos pago de impuestos municipales para la Alcaldía Municipal”, advirtió.
Bustillo señaló que una propuesta de esta naturaleza debe estar representada en los riesgos que una decisión puede provocar, ya que también el traslado a Palmerola como aeropuerto internacional, sin una calle o una autopista de alta calidad, podría ser peor y habría un índice más alto de accidentes.
“Si no hay seguridad, si no hay infraestructura vial adecuada, seguro que habrá más pérdida de vidas humanas y por esta razón el Ejecutivo debe analizar bien antes de firmar”.
Asimismo, el alcalde Ricardo Álvarez advirtió que no va a permitir la cancelación del servicio que Toncontín presta a los capitalinos.
Para el edil municipal esta lucha no es desconocida, ya que en otras ocasiones ya le a tocado defender la causa a capa y espada.
Álvarez consideró que la terminal aérea puede operar en igualdad de condiciones con Palmerola. “Si en 2014 no hay vuelos internacionales, mi primera sesión de gabinete será para devolverle los vuelos y las condiciones que como aeropuerto Toncontín haya perdido”, advirtió.
El funcionario municipal dijo que es bueno que los inversionistas se den cuenta de sus advertencias, ya que no piensa permitir que Tegucigalpa se quede sin aeropuerto.
“La carretera central ya nos está dejando fuera y sin un aeropuerto internacional los que pierden son las centenares de familias que en este aeropuerto trabajan”.
Su posición es avalada por los representantes de hoteles, restaurantes, tiendas libres de impuesto, empresas de taxis, cargadores de maletas, agencias que rentan autos
y otros sectores que desde hace medio siglo han vivido de la actividad diaria de la terminal aérea.
Decisión
Las condiciones en que se apruebe la concesión del aeropuerto de Palmerola
como un aeropuerto internacional deben ser decisión del presidente Porfirio Lobo.
+ Presidente Lobo: “Palmerola tiene que ir”
Al menos así lo dijo el comisionado de Coalianza, José Antonio Pineda Cano, quien alabó que el mandatario esté buscando toda la asesoría posible para tomar la mejor decisión.
El funcionario dijo que Honduras es el único país de Centroamérica que cuenta con cuatro aeropuertos de categoría internacional.
Esta situación representa una condición cómoda para los viajeros, aunque considera que el margen de seguridad y los costos del pasaje no son los mejores.
“Hablar de Palmerola es brindar seguridad a los viajeros, entradas y salidas sin ningún riesgo, y si se hacen buenas negociaciones podría haber mejores costos”, manifestó.
Cano es del criterio que construir un quinto aeropuerto internacional en Honduras y no cancelarle los vuelos internacionales a Toncontín puede hacerse.
No obstante, dijo que esta particularidad tiene un costo elevado que lo tendrían que pagar los usuarios, y es por esta razón que no es conveniente tener segmentado el tráfico de pasajeros internacionales en cinco aeropuertos.
Para los ejecutivos de Coalianza no es desconocido que la suspensión de los vuelos internacionales tendría un impacto económico para Tegucigalpa.
“La razón de un aeropuerto en Comayagua es de seguridad, pero no se puede desconocer el impacto social que habrá en la zona central”, indicó.
“No le podemos negar a Honduras un aeropuerto”
El presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández, salió en defensa del aeródromo de Comayagua.
A su criterio, no se le puede negar a Honduras la oportunidad de tener un aeropuerto internacional del primer mundo.
En declaraciones a un canal local, instó al presidente Porfirio Lobo para que busque la opción que más le convenga al país dentro de los márgenes de la transparencia.
“Debemos entender algo: este país, por pequeño que sea, por pobre, tiene derecho a salir adelante con un aeropuerto que perfectamente podría llegar a ser el mejor de Centroamérica”, insistió.
El político recordó las tragedias que han ocurrido en Toncontín, tragedias que los expertos han librado de responsabilidad de la pista de aterrizaje.
“Es necesario ponerse a pensar que ojalá no vaya a ser un pariente nuestro el que un día pierda la vida en un avión que aterriza en la segunda pista más peligrosa del mundo”, enfatizó.
Hernández criticó que si Estados Unidos tiene algún inconveniente en la construcción de este aeropuerto por la lucha en contra del crimen organizado y el narcotráfico, se pueden establecer diálogos. “Honduras tiene derecho a desarrollarse porque los que nacemos aquí tenemos dignidad”.