Tegucigalpa, Honduras.-Las autoridades y comunidades migrantes en varios estados de Estados Unidos se mantienen en alerta ante la posibilidad de nuevas redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La incertidumbre ha generado movilizaciones preventivas por parte de gobiernos locales y organizaciones sociales, que buscan prepararse ante eventuales operativos federales en los próximos días.
El clima de tensión se mantiene pese a recientes cambios en la cúpula del Departamento de Seguridad Nacional y al anuncio de una posible moderación en las tácticas del ICE tras incidentes ocurridos en Minnesota. Sin embargo, líderes comunitarios y autoridades locales aseguran que la falta de información clara por parte del gobierno federal mantiene en vilo a numerosas ciudades con alta población migrante.
Estados en alerta por posibles redadas del ICE
1. Ohio
En la ciudad de Columbus, autoridades locales y organizaciones comunitarias han comenzado a prepararse ante rumores de operativos migratorios.
Activistas han organizado redes de apoyo para asistir a migrantes, especialmente a la numerosa comunidad somalí que reside en la zona, ante el temor de una escalada de redadas como las registradas en meses anteriores.
2. Pensilvania
La ciudad de Filadelfia vive un ambiente de tensión política y social por posibles incursiones de agentes federales. El fiscal local incluso advirtió que podría ordenar arrestos contra agentes federales en determinadas circunstancias. Además, el ayuntamiento discute nuevas regulaciones para impedir que los agentes del ICE realicen operativos utilizando vehículos sin identificación o portando máscaras.
3. Maryland
En este estado se han implementado acciones preventivas en varios condados. En Prince George’s County se han organizado redes comunitarias para proveer alimentos y asesoría legal a migrantes que enfrenten procesos migratorios.
Mientras tanto, en Baltimore el alcalde firmó una orden ejecutiva que busca garantizar representación legal gratuita para residentes que enfrenten procedimientos ante tribunales migratorios.
El temor a nuevas redadas se intensificó luego de un operativo realizado en Minneapolis que terminó con la muerte de dos ciudadanos estadounidenses durante una intervención de agentes federales. Este incidente provocó cambios en la estructura de mando de las autoridades migratorias, aunque no ha logrado.