Ana María Kafati, la joven de 17 años que venció un cáncer propio de una mujer de 50

Ana María Kafati tenía 17 años cuando una visita rutinaria terminó revelando un diagnóstico poco común para su edad: un agresivo cáncer de mama

  • Actualizado: 06 de febrero de 2026 a las 12:25
Ana María Kafati, la joven de 17 años que venció un cáncer propio de una mujer de 50

Pamplona, España.- Lo que comenzó como una visita rutinaria a su sesión de depilación láser terminó destapando una aterradora verdad para Ana María Kafati: un agresivo cáncer de mama rondaba su cuerpo.

La noticia no llegó de golpe para la joven de apenas 17 años, pues su cuerpo ya le había enviado un mal presagio; sin embargo, el extraño cosquilleo que le provocó el último tratamiento de depilación que se realizó fue determinante para confirmar que algo no estaba bien.

"Me acuerdo que yo ya me había palpado el tumor y le dije a mi mamá y mi mamá estaba muy preocupada, porque en la familia sí hay antecedentes de cáncer, tenemos una tía, bueno, mi mamá tiene una tía que murió de cáncer de mama", relató Kafati, mientras recordaba el difícil momento.

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En una acción rápida, la madre decidió no seguir perdiendo tiempo y agendar una cita médica en una clínica especializada en el tema.

"Hizo la cita lo más antes posible en una clínica de Honduras y fuimos; ahí me hicieron todos los exámenes, biopsias, tuvimos que pedir permisos para mamografías y cosas así", explicó.

Tras una serie de estudios, mamografías y decenas de visitas al médico se reveló lo que tanto temían: Kafati padecía de un cáncer HER2 positivo, uno de los más agresivos que existen.

La joven narró que, pese a que le confirmaron la noticia después de un largo procedimiento, ella siempre supo cuál sería el resultado: "aunque nadie me lo decía, yo sabía que algo estaba mal, como que yo ya lo intuía".

Sueños

Kafati siempre fue una joven llena de sueños; en ese momento se debatía entre estudiar la carrera de diseño o nutrición y si lo haría en Honduras o España, como se lo habían propuesto sus padres y su gemela.

"Mis papás siempre nos dieron la oportunidad de venirnos para acá, pero yo no estaba muy segura, mi gemela estaba más segura, la verdad, en el momento de decidir", contó Kafati, al hacer memoria de lo normal que era su vida antes de recibir la noticia del cáncer.

Aunque Kafati seguía teniendo en mente sus sueños y metas, la noticia del cáncer frenó de golpe sus planes y la obligó a enfocarse en un tratamiento al que nunca imaginó que tendría que someterse.

A los 17 años, Ana María Kafati enfrentó una de las pruebas más duras de su vida: un cáncer de mama agresivo que logró vencer tras un largo tratamiento.

"Mis papás querían saber si era genético, porque estaban muy preocupados de que estaba tan joven y todo. Entonces vinimos por el test genético y ya, bueno, dimos cuenta de que sí, que evidentemente de los dos lados de la familia hay cáncer, pero no era algo genético", aseguró la joven.

Siguió relatando: "luego conocí a mi oncólogo, él me explicó cómo funcionaba lo de la quimioterapia, yo estaba muy tranquila, no sé cómo explicarlo, no sé de dónde saqué esa fuerza, pero estaba muy tranquila, y él me explicó lo del pelo, las náuseas, los vómitos".

En ese momento comenzó la lucha de Kafati contra aquel cáncer que amenazaba su vida como si se tratara de alguien de 50 años o más.

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Tratamiento

Fernando Martínez Regueira, cirujano del área de Cáncer de Mama del Center Clínica Universidad de Navarra, fue el encargado de brindarle seguimiento al caso de Kafati.

A criterio de Martínez, el cáncer que acosaba a Kafati no era para nada extraordinario; sin embargo, lo que causó sorpresa fue la edad que tenía en el momento en que se lo detectaron, algo muy poco usual.

"Lo que era realmente extraño era que se presentara en alguien con 17 años. Yo llevo más de 25 años ejerciendo y es la paciente más joven que he operado de un cáncer de mama; había alguna de 27 o 28 años, pero es que Ana María cuando se diagnosticó tenía 17 años", relató Martínez, aún sorprendido por el caso.

Otro punto que el doctor resaltó como extraño es que "con Ana María, cuando se confirmó el diagnóstico agresivo de un cáncer de mama propio de una mujer de 50 años, lo que se le hizo lógicamente fueron las pruebas genéticas, para ver si ella tenía algún tipo de mutación que podía haber heredado de su familia, pero ella no tenía ninguna mutación".

Después de eso se repitieron las pruebas, mamografías y estudios; de acuerdo con el doctor, al ser un caso poco usual, todo se repitió dos veces con la intención de estar seguros del diagnóstico.

Adaptarse a un nuevo país, hacer nuevos amigos y someterse a un duro tratamiento fueron los enormes retos que Kafati tuvo que aprender a superar.

"Creo que el pelo no me afectaba mucho, pero el día que se me cayó sí fue un día bien difícil y luego también como otros efectos secundarios, pasa mucho desde las uñas. Eso sí me costó un montón porque era verse las uñas que estaban sangrando o lo que fuera, doloroso, también el cansancio", narró Kafati al recordar los momentos más difíciles de su tratamiento.

El doctor Martínez, por su parte, aseguró que el tratamiento de la hondureña fue muy específico, tal y como una llave para una cerradura: "Tuvo tratamientos de quimioterapia muy específicos para el tipo de tumor que tenía, eso médicamente, yo creo que se entiende bien también en un ámbito no médico".

"Son tratamientos diarios, que son como una llave para una cerradura concreta y no un tratamiento que le das a todo el mundo algo parecido y asumes que le irá mejor o peor a Ana María. En la mala suerte del diagnóstico, también tuvo la buena suerte del tipo de tumor que tenía", explicó.

Un año y medio pasó desde entonces y, entre luchas, cansancio y alegrías, al fin llegó el día de la última quimioterapia para la joven hondureña.

"El doctor me dijo que era la última y fue un gran alivio para mí, poder ya enfocarme en mis clases, ya tener que venir menos a la clínica también, porque obviamente balancear lo de las clases y las citas y todo era difícil. Y fue un alivio, la verdad", aseguró la joven.

Tras superar un cáncer de mama, Ana María Kafati retomó sus estudios y hoy comparte su historia como un mensaje de fe y esperanza.

Encuentro con el Papa y nuevos planes

La noticia de que estaba libre de cáncer de mama fue el regalo de 2025 para Kafati. Sin embargo, 2026 le tenía preparada una sorpresa aún más grande.

La joven hondureña siempre fue muy creyente de Dios; de hecho, en su adolescencia acudió a una escuela católica junto con su hermana.

Pese a sus creencias, nunca llegó a imaginar que un día tendría un encuentro con el papa León XIV, mucho menos que la bendijera un mes después de vencer el cáncer, pero así sucedió.

"Mi hermana quería saber si ya había terminado mi tratamiento desde diciembre, porque me quería invitar a Roma de premio, porque el año lo pasé como en tratamiento"; así comenzó el viaje de Kafati que la llevó a conocer a la máxima autoridad de la Iglesia católica en el mundo.

Tras ir y venir entre oficinas, Kafati y su hermana lograron tener acceso a la primera audiencia general del año 2026. Aunque había miles de personas, con un cártel improvisado que decía: "Vencí el cáncer" y gritos de llamado, lograron atraer al papa hasta su puesto.

"Él me puso la mano en la cabeza y me bendijo; después yo le quería dar la mano, pero por el cártel y las demás cosas que tenía no lo logré, pero le entregué unas cartas y le dije que con mucho cariño desde Honduras", aseguró Kafati.

Ahora, la joven hondureña se encuentra estudiando en la Facultad de Farmacia y Nutrición de la Universidad de Navarra. Aunque se sigue tomando las cosas con calma, su vida ya comenzó a marchar como en algún momento lo soñó.

Aunque Kafati consideró difícil dar un mensaje para aquellas personas que están pasando por algo similar, aseguró que lo más importante es "no tener miedo, porque a la mano de Dios todo se puede".

La historia de la hondureña ha conmovido a Honduras, España e incluso al papa. Hoy, Ana María Kafati continúa compartiendo su testimonio como una forma de devolver esperanza y fe a quienes enfrentan una lucha similar.

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Nayely Santos
Nayely Santos
Periodista

Amante de la redacción sobre temas sociales. Siempre busca la calidad, transparencia y dedicación en su trabajo. Es licenciada en Periodismo por Ceutec.

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