El alcalde capitalino Ricardo Álvarez dijo los altos niveles de delicuencia que se viven actualmente en el país se deben a que durante la admistración del expresidente Manuel Zelaya se abrió la puerta a la fiesta de la criminalidad.
El alcalde vertió estas declaraciones a raíz de la muerte del fiscal de Privación de Dominio Orlan Chávez, quien fue asesinado el jueves por la noche a inmediaciones del Estadio Nacional.
'Abrió los portones (Manuel) Zelaya Rosales en su gobierno, que permitió esta gran fiesta de la criminalidad en el país, por la que nadie está seguro en este momento, desde el más poderoso hasta el más pobre'.
Añadió que se quería que Honduras se volviera un paraíso de la criminalidad sin atacar a 'los intocables'.
Álvarez aseguró que recibió la noticia con mucha indignación y coraje, que es un duro golpe a la institucionalidad y para quienes combaten el crimen organizado.
'Nadie reconoció que estamos viviendo en una guerra, en una guerra de quienes han manifestado que hay que combatir el crimen organizado que mata inocentes'.
Según el político, 'tenemos que unirnos todos, no nos podemos quedar de brazos cruzados'
y urgió en la necesidad de seguir con el proceso de depuración y fortalecer la institucionalidad para que los entes encargados de la seguridad tengan el apoyo que necesitan, sin importar quién gobierna en el país, para que no cambien las políticas.
En ese sentido, manifestó que se debe incentivar a los miembros de la Policía Nacional y mantenerla motivada para que sigan protegiendo a la población.
'Hoy que salen a patrullar la Policía la noche, primero no se si van con chalecos, si van con suficientes municiones, no sé si tiene combustible el carro, cuando terminan de trabajar sabermos que llegan a una posta que tiene los colchones desechos'.
El alcalde consideró que en este momento la Policía no tiene la moral alta, pero jamás lo van a decir o lo van a reconocer y reiteró en la necesidad de fortalecer las instituciones, así como trabajar con mayor coordinación.
'Quien armó la fiesta de la delincuencia quiere volver, no lo podemos permitir porque es un enorme riego para el país', sentenció.