Padre de siete hijos, el coordinador del programa radial “Vidrio molido” fue reconocido por los miembros del Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), en la antesala al Día del Periodista que se conmemora hoy en el país.
Con 75 años de edad y más de 50 años en el ejercicio del periodismo, el premio Álvaro Contreras aseguró que “sí vale la pena ser periodista, pese a los peligros de muerte y los intentos de controlar la libre emisión del pensamiento”.
Roussel fue galardonado durante un acto que contó con la participación del presidente del CPH, Juan Ramón Mairena, el alcalde municipal, Ricardo álvarez, el presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Jorge Rivera y el presidente del Congreso Nacional (CN), Juan Hernández.
También estuvieron presentes políticos, periodistas, miembros del cuerpo diplomático, empresarios, representantes de la sociedad civil y el ministro del Interior, áfrico Madrid, quien asistió en representación del presidente Porfirio Lobo.
El premio Álvaro Contreras inició su participación dando gracias a los miembros de su familia por el apoyo brindado durante toda su trayectoria y su paso por la prensa escrita, la radio, la televisión y las oficinas de relaciones públicas.
“Creí que no llegaba hasta aquí, pero llegué, siempre tuve la ayuda de mi familia, he tenido la bendición de tener primero una esposa Daysi (de Roussel) QDDG que estuvo en los tiempos difíciles de comenzar”.
“Mi hijo mayor Milton, últimamente tiene el tema que él es una especie de papá mío, como todos los hijos mayores hacemos con los papás, mi hija Roxana, mi hijo Jonathan, mi compañero de todos los días que trabaja conmigo y aguantar un viejo ha de querer ganas y todos los días permanentemente me aguanta”.
“Quiero agradecer (a) gente que en mi vida han estado todo el tiempo acompañándome, por ejemplo Antonio Lardizábal, Roberto Cantero, Henry Merriam, Leonidas Torres Arias, un militar amigo mío de toda una vida, Ubaldo García, Gilberto Goldstein”.
“Quiero contar algo especial de Gilberto, fuimos compañeros de niñez y hace cinco años me dijo que le hiciera el programa porque iba a Estados Unidos a examinarse, cinco años llevo esperando que Gilberto se alivie, que Gilberto vuelva y hago votos todos los días para que mi amigo vuelva”, dijo.
“No hablemos de viejos, ayer un muchacho japonés de 80 años de edad subió al Everest y se paró en la punta del mundo, sí, ese señor de 80 años logró eso y otro más de 81 va de viaje para la cumbre del Everest, todos podemos lograr esas cosas si nos esforzamos”, comentó en medio de aplausos.
Entre aplausos y risas, el coordinador del programa “Vidrio molido” manifestó que “cuando escuché la noticia (de haber ganado el premio Álvaro Contreras) pensé que nunca es tarde, siempre hay tiempo, las cosas llegan en su tiempo y siempre valen lo mismo o tal vez un poquito más”.
“Aquí estoy agradecido y emocionado, lejos quedó el cinismo, el corazón duro y el no me importa, claro que sí me importaba, claro que sí quería, claro que sí me sentía frustrado, pero el momento llegó cuando casi había perdido la ilusión, pero llegó”, indicó logrando arrancar fuertes aplausos de los presentes.
“Yo estaba ya resignado a ser solamente nominado para jurado, fui jurado de toda clase de premios todo el tiempo y ya me parecía que era suficiente honor, nunca esperaba este, pero vino y aquí me tienen muy agradecido y orgulloso dando gracias a nuestro buen Dios por todas sus bendiciones y orgulloso por estar en esta lista de grandes del periodismo hondureño, grandes del Colegio de Periodistas de Honduras”.
“Quiero contar algo que muy poca gente sabe, cuando era muchacho era terrible, decía mi mamá, y en el tercer año de bachillerato no me aceptaba ningún colegio de San Pedro Sula y me mandaron a estudiar el tercero de bachillerato al Álvaro Contreras en Santa Rosa de Copán”.
“Allá lo hice, entonces yo creo que había alguna relación cósmica o algo que aquel colegio Álvaro Contreras para el tercero de bachillerato y el Álvaro Contreras que me entregan ahora”.
“Estoy aquí con energía para continuar, espero hasta el último día, unos 20 años más creo, espero que no sea muy pronto porque me faltan muchas cosas por hacer”.
“Cuando escucharon que había ganado el premio mucha gente llegó a verme a darme ideas y sugerencias de lo que debía decir, tremendas cosas de Juan Moltavo, no eran nada comparado a lo que querían que dijera y, en efecto lo hice en ese estilo, pero luego lo guardé, lo rompí y dije: mejor lo voy hablar con el corazón y con agradecimiento”.
“En mi vida he subido agrestes montañas y rodado también por despeñaderos y he recobrado las fuerzas en hermosos valles rodeado por parientes, amigos y recuerdos antepasados que no me han dejado rendirme con este honor han pasado muchas cosas y cambiado mi conducta y en mi vida especialmente”.
“Y en este momento hago lo que nunca estuve dispuesto a realizar, decir un discurso, ¡qué barbaridad!, y aunque trate de que esto no parezca discurso y lo disimule con palabras que no parecen apropiadas para discursos, aquí estoy, no logré escaparme”.
Vale la pena
“Creo que sí vale la pena ser periodista para mis amigos y colegas periodistas, sí vale la pena ser periodista, pese a las tentaciones y los peligros permanentes se puede crecer profesionalmente con dignidad y formar familias exitosas y honorables siendo periodista”.
“A los jóvenes que buscan una profesión, a los que estudian y a los que empiezan esta carrera les digo que sí vale la pena y las condiciones son sencillas, curiosidad sin límites y saber contar historias, a esto agréguenle fidelidad a la verdad y honradez en el comentario y, adelante”.
“Ahora hay mejores oportunidades que antes, escuelas de periodismo reconocidas, y en pleno desarrollo, más y diversos medios para el ejercicio y aceptación general de una sociedad que necesita buenos y valientes periodistas”.
“Tecnología extraordinaria que hace más fácil y espectacular el resultado del trabajo del comunicador sin olvidar que detrás de estos avances está el genio, la voluntad y el valor de mujeres y hombres que hacen periodismo en Honduras”.
“Sí vale la pena ser periodista, pese a los peligros de muertes violentas y a los intentos de controlar la libre emisión del pensamiento y la actividad periodística que es el único freno que tiene el abuso del poder”, aseveró Roussel arrancando aplausos por enésima vez.
“Creo que deben hacerse esfuerzos serios para descubrir a los autores de la muerte de compañeros que le hacen falta a la patria, a la sociedad y no perder tiempo en intentos de control cuando esto no es más que eliminar y restringir el ejercicio de un derecho universal”.
“En mi opinión personal, libertad de emisión es el derecho que yo tengo de decir lo que quiera, aunque no le guste al poderoso, aunque no le guste ahí vamos”.
“Esta muchacha (una joven a su lado) es nieta de periodista, el papá es periodista, la mamá es periodista y espero que por ahí vaya, y este (un joven a su lado) es otro que va a ser terrible, dice: ‘mi abuelo no hace nada, le pagan solo por hablar y eso de hablar no es ningún trabajo’”, comentó en medio de las risas del auditorio.
“A mi Colegio de Periodistas, porque es mío también, le digo muchas gracias, su existencia es necesaria para que permanezca vivo el espíritu gremial y en ocasiones el final digno de muchos cuando lleguen a la época de necesitar auxilio”.
“Ahí está el Instituto de Previsión, organismo del Colegio de Periodistas para extender una mano de solidaridad al gremio y que esté siempre firme en defensa de la libre emisión del pensamiento como lo hace”.
“En estos días he escuchado y leído tantas cosas sobre mí que creo que están exagerando y, bastante, casi me han convertido en un personaje desconocido y si creyera que es cierto todo eso, sería insoportable, pero lo aprecio”.
“Han habido colegas a los cuales nos ha gustado la nominación, a estos les digo que trabajen y esperen que si lo merecen vendrá, solo me queda decir, muchas gracias y, como decían antes, ¡he dicho!”