Tegucigalpa, Honduras.- La exposición constante a la contaminación del aire en el país podría equivaler a fumar varios cigarrillos al mes, según advirtió Ricardo Pineda, fundador de la plataforma ambiental Sustenta Honduras, al referirse a los niveles de partículas finas (PM2.5) registrados en distintas ciudades.
“En promedio, las personas que viven en estas zonas (más contaminadas) es equivalente a que estén fumando hasta 16 cigarrillos al mes. Casi una cajetilla de cigarros nos estamos fumando solo con respirar este aire”, explicó el especialista.
Pineda señaló que esta equivalencia se basa en estudios internacionales que relacionan la exposición a partículas contaminantes con el impacto del consumo de tabaco en el organismo.
“Esto viene de un estudio de la Universidad de Berkeley que hace una equivalencia de cuánta exposición a PM2.5 se relaciona con los cigarrillos. Básicamente, todos los hondureños estamos fumando ya por la mala calidad del aire”, afirmó.
La plataforma Sustenta Honduras, que cuenta con más de 60 puntos de medición en el país, ha venido registrando variaciones en los niveles de contaminación y su impacto estimado en la salud.
Uno de los puntos con mayor carga de contaminación este jueves -30 de abril-, por ejemplo, es El Rosario, en Comayagua, con un nivel de PM2.5 de 53 microgramos por metro cúbico.
Esa cifra, según la plataforma, equivale a la exposición de aproximadamente 26.3 cigarrillos al mes para las personas que residen en esa zona.
En el Distrito Central, otros sectores registran niveles cercanos a 12.0 microgramos por metro cúbico, lo que representa una exposición equivalente a unos 18 cigarrillos mensuales.
Mientras tanto, en San Pedro Sula se reportan mediciones de hasta 18.0 microgramos por metro cúbico, lo que se traduce en un impacto similar a fumar alrededor de 10.9 cigarrillos al mes.
Cabe destacar que, las partículas PM2.5 son contaminantes microscópicos capaces de penetrar en los pulmones y el torrente sanguíneo, lo que incrementa el riesgo de enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
Expertos advierten que la exposición prolongada a estos niveles de contaminación puede generar efectos acumulativos en la salud, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.