Tegucigalpa, Honduras.- Aunque la reducción de la mora quirúrgica fue una de las principales promesas del actual Gobierno, la red hospitalaria pública continúa enfrentando serias limitaciones para cumplir ese objetivo, según revela un análisis de la Asociación para una Sociedad Más Justa (ASJ).
Uno de los principales problemas identificados por la organización de sociedad civil está en la capacidad operativa de los quirófanos.
De acuerdo al análisis de ASJ, en el país existen 154 salas quirúrgicas en hospitales públicos, pero al menos 46 permanecen fuera de funcionamiento, lo que equivale a cerca del 30% del total disponible.
Esta situación, lejos de mejorar, ha mostrado retrocesos en los últimos meses, pues en octubre de 2025 había 41 quirófanos inhabilitados, mientras que para marzo de 2026 la cifra aumentó a 46, pese a que se incorporaron nuevas salas en la red hospitalaria.
La ASJ advierte que esta limitada capacidad impacta directamente en la atención de los pacientes.
Según los datos, a enero de 2026 se reportaban 10,902 personas en lista de espera para una cirugía, cifra que aumentó a 11,354 para el cierre de julio, evidenciando una tendencia al alza en los últimos meses.
De esa cifra, el 40% de los pacientes se encuentra en mora quirúrgica, es decir, con tiempos de espera superiores a los 90 días, que es lo recomendado.
Blanca Munguía, directora de Salud de la ASJ, explicó que la falta de quirófanos activos es uno de los factores más determinantes en la incapacidad del sistema para responder oportunamente.
"Un 30% de los quirófanos están inhabilitados por diferentes razones, lo que limita la atención de los pacientes", señaló.
Los quirófanos que están fuera de servicio requieren intervenciones que van desde reparaciones de infraestructura hasta la dotación de insumos y la conformación de equipos médicos completos para ponerlos a funcionar.
En ese sentido, la ASJ recomiendan a la Secretaría de Salud (Sesal) implementar un plan urgente para habilitar las 46 salas que actualmente no están operando, así como mejorar la capacidad de respuesta hospitalaria y agilizar los procesos administrativos para reducir los tiempos de espera.
El informe señala que el problema no solo es de infraestructura, sino también de gestión, pues urge agilizar los procesos administrativos para brindar una respuesta pronta a los pacientes que esperan por una cirugía, enfatiza la organización.
Otro hallazgo relevante es que la mayor carga de cirugías pendientes se concentra en hospitales de especialidades, donde se atienden procedimientos más complejos.
En estos centros se acumula el 56% de la lista de espera y el 69% de la mora quirúrgica, por lo que la ASJ recomienda una intervención focalizada en estos establecimientos para atender la demanda.
A esto se suma que el sistema realiza menos cirugías electivas de las que se programan cada mes, lo que contribuye al incremento sostenido de pacientes en espera.
Según datos de la Sesal, hasta julio, los 29 hospitales con quirófanos habilitados realizaron 1,689 cirugías electivas; sin embargo, la alta demanda continúa presionando el sistema.
Pues solo en ese mes ingresaron 2,964 nuevos pacientes a la lista, lo que contribuye a que la cifra total siga en aumento.
En los diferentes hospitales a nivel nacional, la reducción de la mora se ha atrasado debido a la alta demanda de cirugías por trauma, derivadas principalmente de accidentes de tránsito, lo que obliga a reprogramar procedimientos y prolonga aún más la espera de otros pacientes.