Tegucigalpa, Honduras.- El presidente Nasry Asfura llamó a las bases del magisterio hondureño para realizar la instalación de una mesa nacional de diálogo, en un intento por alcanzar acuerdos antes de que los docentes pongan en marcha un paro nacional de brazos caídos programado para este lunes 1 de junio.
Los dirigentes magisteriales fueron convocados a reunirse a partir del mediodía de este domingo con funcionarios de alto nivel para discutir las demandas del sector, principalmente el pago del reajuste salarial pendiente.
Según el anuncio oficial, la mesa estará integrada por representantes de las bases magisteriales, el secretario privado de la Presidencia, Luis Castro, y el titular de la Secretaría de Finanzas, Emilio Hércules, acompañado de su equipo técnico.
La convocatoria surge en medio de una creciente tensión entre el gobierno y los docentes. Durante los últimos días, la Federación de Organizaciones Magisteriales de Honduras (FOMH) confirmó la realización de un paro de brazos caídos en todos los centros educativos públicos del país, argumentando incumplimientos relacionados con el ajuste salarial prometido para este año.
Los dirigentes magisteriales sostienen que el incremento debió reflejarse en las planillas de pago y aplicarse de manera retroactiva desde enero. Además, han denunciado que, pese a varias reuniones sostenidas con las autoridades, no han recibido una fecha concreta para hacer efectivo el beneficio.
La medida de presión contempla que los maestros se presenten a sus centros educativos, pero suspendan las actividades académicas durante la jornada.
La dirigencia también ha advertido que, de no obtener respuestas satisfactorias, podrían escalar las acciones con protestas, tomas y una eventual paralización más amplia del sistema educativo.
Ante ese escenario, el gobierno aseguró que mantiene abiertas las puertas al diálogo y que buscará construir consensos que permitan atender las demandas del gremio sin afectar el desarrollo de las actividades educativas.