Tegucigalpa, Honduras.- El presidente Nasry Asfura se dirigió al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, para abogar por la situación de los hondureños afectados por la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS).
En una carta enviada al funcionario estadounidense, Asfura aseguró que respeta las decisiones adoptadas soberanamente por las instituciones de Estados Unidos; sin embargo, ante el nuevo escenario, su gobierno considera necesario impulsar alternativas para proteger a las familias hondureñas.
"Considero indispensable continuar promoviendo, por la vía diplomática y administrativa, las alternativas jurídicamente disponibles que permitan proteger a las familias hondureñas y asegurar una transición ordenada, previsible y humanitaria", expresó Asfura.
Asfura señaló que la determinación de Estados Unidos involucra a decenas de miles de hondureños que han vivido y trabajado durante más de dos décadas en ese país, donde han contribuido a la economía, creado empresas, adquirido viviendas y formado familias, incluyendo hogares con niñas y niños ciudadanos estadounidenses.
El mandatario hondureño argumentó que una transición abrupta podría provocar separación familiar, pérdida repentina de empleos e ingresos, interrupción educativa, afectaciones patrimoniales y dificultades operativas para las autoridades de ambos países.
Apoyo para los afectados
En su carta, Asfura solicitó directamente a Estados Unidos "su apoyo personal y sus buenos oficios para que, en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional y las demás autoridades competentes, se considere un periodo adicional, razonable y claramente delimitado de transición ordenada".
Según explicó, este tiempo permitiría que las personas afectadas reciban asesoría legal calificada y determinen si son elegibles para alguna otra vía migratoria contemplada en la legislación estadounidense.
Además, el gobierno hondureño busca que los beneficiarios del TPS puedan poner en orden sus asuntos patrimoniales y, cuando corresponda, preparen un retorno coordinado, digno y seguro a Honduras.
También solicitó que, dentro de lo permitido por la legislación estadounidense, se contemple la continuidad temporal de las autorizaciones de empleo.
Asfura argumentó que "esto evitaría dislocaciones laborales innecesarias, favorecería el cumplimiento voluntario y permitiría que ambos gobiernos coordinen adecuadamente los casos de quienes deban retornar".
El presidente destacó que los compatriotas han adquirido conocimientos técnicos, experiencia laboral, capacidad empresarial, dominio del idioma inglés y vínculos económicos que pueden convertirse en activos para el desarrollo de Honduras.
Sin embargo, señaló que, pese a sus habilidades, su integración sostenible requiere oportunidades reales de empleo, inversión, emprendimiento y acceso al financiamiento.
Nasry Asfura propuso que ambos gobiernos impulsen, como una línea complementaria, una Alianza Honduras-Estados Unidos para el Empleo, la Inversión y la Seguridad Compartida.
"Esta alianza podría priorizar la aceleración de las conversaciones comerciales bilaterales; mejoras selectivas de acceso a mercados y facilitación del comercio; la promoción de inversiones estadounidenses y de la relocalización cercana de cadenas productivas —nearshoring—; el fortalecimiento del Corredor Logístico o Canal Seco, Puerto Cortés y la infraestructura energética, digital y aduanera; y un programa específico de certificación de competencias, intermediación laboral, acceso a crédito y apoyo al emprendimiento para los hondureños que retornen", argumentó en su carta.
Finalmente, Asfura agradeció la atención y propuso establecer un equipo bilateral de alto nivel que trabaje con la Cancillería hondureña y la Embajada en Washington, tanto en la definición del mecanismo de transición como en la estructuración de esta agenda económica.