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Tegucigalpa, Honduras.- China es pragmática. Aunque en Honduras asumió en enero de 2026 un gobierno de corte conservador y afín a Washington, eso no garantiza un giro diplomático que lleve al país a abandonar a Pekín y volver a abrazar a Taipéi.
Al menos así lo planteó Sebastián Castaño, gerente general de la Fundación Andrés Bello y experto en la influencia de China en Latinoamérica, quien explicó que los vínculos que el gigante asiático construye con otros países trascienden el plano estrictamente diplomático.
Para afianzarlos, la potencia asiática recurre a estrategias profundamente asociadas a su cultura milenaria: estudiar los intereses y la idiosincrasia de cada país, profundizar las relaciones comerciales, evitar inmiscuirse en asuntos domésticos y seducir mediante beneficios, explicó en una entrevista con EL HERALDO Plus.
La entrevista fue condensada y editada para mayor claridad. A continuación, sus respuestas:
En Honduras asumió un gobierno conservador en 2026, pero no significó romper relaciones con China, ¿a qué se podría atribuir?
Hay que entender que los vínculos no se limitan a relaciones diplomáticas. También influyen presiones geopolíticas y en el caso de Honduras y China pueden haber acuerdos en puntos sensibles. Las relaciones pueden estar determinar por otros factores, como beneficios y aranceles. No es que sea difícil retomar relaciones con Taiwán, importa saber qué intereses hay.
¿Podría ser también por temas de deuda?
Primero recordemos que China baila al son que le pongan. Con esto quiero decir que no es esa siempre la estrategia, sino la relación que el país receptor quiere construir. China trabaja con mucho conocimiento previo, que tiene que ver una filosofía milenaria, que sabe más de nosotros que lo que nosotros sabemos de ellos. Parte de esos principios están plasmadas en el libro El arte de la guerra (Sun Tzu) y los aplica con convicción. Si China sabe que hay corrupción, puede aprovechar. China sabe cómo operan como Estado.
Mencionaste temas comerciales, pero ¿qué pasa con el caso de Honduras que tiene una balanza comercial asimétrica con China?
La asimetría desdibuja de manera agresiva la autonomía de cada país. Frente a un país pequeño de Centroamérica con tantas vicisitudes estructurales y desigualdades, China se ve como un actor organizado; pero, como decimos los colombianos, para bailar vallenato se ocupan dos: China puede llegar con todo su arsenal, sus propuestas y sus ventajas, sin embargo, el país receptor puede decir que no; eso le falta a los países latinoamericanos. Aunque China quiera negociar acuerdos en temas sensibles, incluso con modelos Gobierno-Gobierno para debilitar trabas, si se robustece la capacidad institucional se puede negociar. La salida es hacerlo público, que no haya opacidad y con cláusulas específicas con sanciones frente a irregularidades.
¿Puede ser dependencia comercial?
Por ejemplo, Colombia tuvo un déficit comercial en 2025 de casi 16 mil millones de dólares con China, incluso importamos más de China que de Estados Unidos. Se relaciona con las pequeñas y medianas empresas que ven en ese país precios más económicos. Se puede leer de cómo genera dependencia de las pyme a la cadena desde China, eso toca regular. No sé el caso Honduras, pero todo podría regularse con la trazabilidad de la cadena de suministro, acciones que normalmente implementan los países cuando hay conflictos arancelarios como el impuesto por Estados Unidos. Aunque es importante saber que los tomadores de decisión sepan cómo negocian los chinos.
¿Y cómo negocian?
No negocian como en Occidente. Sus negociaciones están basadas en sus premisas filosóficas: encontrar la ventaja tiene que ver con honor, mientras en Latinoamérica tenemos otros mecanismos, algunos decorosos. Las altas esferas que negocian con China sepan sobre China, sino hay una deventaja enorme.
¿Cuál es el efecto de la irrupción del mercado chino con el comerciante local?
Cada país debe adoptar las medidas de contención. El sector textil es un ejemplo: vean los efectos del fast-fashion chino como estrategia de poder suave de China, con aplicaciones como Temu y Shein. Estas plataformas son asequibles, entonces, ¿cómo compite la industria nacional si desde China tienen precios extremadamente bajos? Después, se afectan sectores comerciales, textiles, agrícolas, entre otras. Debe haber una regulación en el sector comercial, imponerse la fuerza de las instituciones y aplicar aranceles, porque la asimetría la hace cada país receptor. No es confrontación, es regulación.
En Honduras, tanto el gobierno nacional como la embajada de China han adoptado una postura discreta, ¿será que analiza cómo conservar vínculos?
China opta por el pragmatismo. El hecho que haya un gobierno conservador con intereses con Washinhton, no implica que no sepa sobre los beneficios que trae China. El mismo gobierno chino es consciente de esa relación. De pronto esa actitud silenciosa de la embajada pueda ser que está analizando cómo acercarse, pues tienen mecanismos diferentes para hacerlo. Aunque el silencio puede ser porque China tiene una premisa clave: no se inmiscuye en temas domésticos.