Tegucigalpa, Honduras.- Durante la primera sesión tras la instalación de la legislatura en el Congreso Nacional, el diputado por el Partido Nacional, Kilvett Bertrand, presentó este domingo un proyecto de ley para acabar con la mora quirúrgica que mantiene a miles de hondureños en espera.
La esencia de la propuesta es un modelo de gestión inmediata y pragmática: utilizar la capacidad instalada de los hospitales privados para atender a los pacientes del sistema público.
Bertrand describió la situación del sistema sanitario como una "deuda profunda de la clase política", agregando que las deficiencias actuales no son simples estadísticas, sino historias de "luto, injusticia, dolor y sufrimiento", que han marcado a familias hondureñas por años.
"Son pacientes postergados, vidas suspendidas", señaló el diputado al momento de introducir la iniciativa.
Bajo el esquema que Bertrand propone, el Estado sería el encargado de financiar las intervenciones, priorizando a los ciudadanos que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad y urgencia médica.
El legislador calificó la iniciativa no solo como una herramienta legal, sino como un "acto de justicia social".
Asimismo, refiere que la infraestructura privada puede ser el alivio necesario para descongestionar los quirófanos del sector público, que actualmente se ven superados por la demanda y las limitaciones de equipo.
Kilvett Bertrand se mostró optimista sobre la iniciativa, asegurando que los diálogos mantenidos recientemente demuestran una apertura de consensos.
"Hoy tenemos esa responsabilidad", enfatizó ante el pleno, recordando que miles de personas esperan por una cirugía que puede salvar sus vidas.