Al Partido Liberal no le conviene aceptar la Presidencia del Congreso Nacional ni mucho menos otros cargos si quiere recuperarse electoralmente para las próximas elecciones, en opinión del analista político Juan Ramón Martínez.
Se dice en los corrillos políticos que el Partido Libertad y Refundación (Libre) le ha ofrecido al Partido Liberal la presidencia del Congreso para que, mediante una alianza con Libre y el Partido Anticorrupción (Pac), haga una efectiva alianza.
Sin embargo, a los liberales no les conviene este tipo de negociaciones. “Al analizar las cosas objetivamente, no le conviene al Partido Liberal dirigir el Congreso Nacional y ni siquiera formar parte de la Directiva”, dijo Martínez.
“Debe posicionarse en la condición de partido de oposición democrática, de tal manera que pueda ser, frente a la amenaza del Partido Libre, la alternativa real en la cual el pueblo hondureño debemos fijarnos con atención”.
“Por supuesto -reconoció el analista-, habrá gente que debe tener una opinión contraria, pero yo estoy pensando en función de los intereses nacionales en vista que el fortalecimiento del Partido Liberal, desde la oposición, cosa que no lograría haciendo cogobierno con el Partido Nacional, podría ofrecer la alternativa que el país necesita porque el Partido Nacional cumpla sus cuatro años” de mandato.
Martínez insistió: al Partido Liberal “no le conviene ni la presidencia ni mucho menos integrar con uno de sus diputados la Junta Directiva del Congreso Nacional. Lo que le corresponde es asumir la oposición democrática en el Congreso apoyando al Partido Nacional en aquellas medidas adecuadas y, además, frenando las locuras de Libre y del Pac”.
El Partido Liberal no debe asociar su posición democrática con la de “Libre que es anarquista y totalitaria”, dijo el entrevistado.
Libre y el Pac, bajo la dirección de Zelaya y de Nasralla, “no anuncian nada calmo, tranquilo y bueno para el país”.
“Yo no descartaría que en el ejercicio de la posición, el Partido Liberal, en asuntos puntuales, coincidiera con los diputados de Libre, cosa que no tendría que escandalizar a nadie. Pero el Partido Liberal nunca acompañaría a Libre en posiciones autoritarias contrarias a los intereses y conveniencias democráticas del país”, dijo Martínez.
Preguntado sobre las presiones que están haciendo muchos liberales a fin de que su partido negocie la presidencia, sobre todo en momentos en que Libre se la está ofreciendo para que se sume a la oposición, Martínez dijo que estos son dirigentes “que piensan más como comerciantes que como líderes políticos democráticos”.