El documento “Balance de las violaciones de los derechos de la niñez y juventud, 2013” revela que en los últimos 16 años murieron 9,097 menores de 23 años en Honduras.
El informe que recoge las alarmantes cifras fueron presentadas por las organizaciones
Casa Alianza, la Red de Instituciones por los Derechos de la Niñez y Plan Internacional Honduras.
La justificación de este informe es 'llamar la atención del garante, de la sociedad civil y de la cooperación internacional, para buscar salidas a esta problemática que afecta directamente a la niñez y a la juventud del país”.
Para realizar el documento, las tres organizaciones registraron las muertes publicadas en los medios de comunicación locales, desde febrero del 1998 a enero del 2014.
Entre los hallazgos, el documento menciona que en los cuatro años de la administración de Porfirio Lobo se registró la muerte violenta de 3,901 jóvenes.
Esto representa un promedio de 81.27 muertes violentas de menores por mes, según los datos manejados por las organizaciones.
Asimismo indica que las regiones en las que más se le violentan los derechos a los menores es en la zona central y norte de Honduras, vinculándolos principalmente con la participación de maras y pandillas.
Derechos básicos
Pese a que el índice de muertes de jóvenes es lo que más llama la atención, de igual manera es alarmantes la violación de los principales derechos de los niños y la juventud.
Para el caso, en el balance se registra que más de un millón y medio de niños en Honduras no tiene acceso a los servicios básicos de nutrición, educación y salud.
Además se informa que sólo el 8% accede a todos sus derechos y el 92 por ciento de los niños en Honduras está en situación de exclusión.
Uno de los aspectos a los que se prestó atención es el acceso al sistema educativos prebásico y primario de Honduras.
El mismo explica que el sistema educativo público presenta una cobertura del 96% de la tasa neta de matrícula, que supera el millón de alumnos, pero que solamente un 43 % de las niñas y 35 % de niños, logran finalizar sus estudios primarios.
Asimismo destaca que el 73.5 % de esta población entre 5 y 17 años se dedica sólo a estudiar, el 13.9 % trabaja y el 12.6 % no estudia ni trabaja.
Al respecto, lamenta que las condiciones de infraestructura educativa de Honduras “no son precisamente las mejores”.
El informe revela que alrededor de 2,025 edificaciones no reúnen las condiciones mínimas que un centro educativo moderno requiere, por lo que se puede afirmar que el derecho a la educación es uno de los más violentados en Honduras.
Casa Alianza
El director de Casa Alianza, José Guadalupe Ruelas, comentó que solamente el 40 por ciento de los hechos violentos en los que mueren jóvenes queda registrado en los periódicos, por lo que lamentó que estos resultados quedan por debajo de las cifras reales de lo que ocurre en Honduras.
Para Ruelas, el derecho a la vida es el que más se violenta, al igual que el derecho a las oportunidades, la recreación, la participación y la protección.
Y es que según los datos de Casa Alianza, más de ocho mil menores salen del país hacia otras naciones sin la compañía de un adulto, huyendo de la violencia.
Educación
En ese sentido, Ruelas sentenció que si el nuevo gobierno no invierte en la niñez, 'estará poniendo en riesgo el futuro del país'.
El director de Casa Alianza dio en estas declaraciones en momentos que el gobierno le apuesta por mejorar la calidad educativa del país, con una serie de reformas aprobadas en el Congreso Nacional, cuando era dirigido por el actual presidente Juan Orlando Hernández.