Su rostros lucen desencajados, sus miradas están perdidas en el recuerdo, sus voces suenan quebrantadas.
La partida de su amigo, su colega, su compañero de trabajo los dejó abatidos. Así de doloroso es el ambiente que se vive en la HRN, la casa radial de Ángel Alfredo Villatoro Rivera.
Hace más de una semana que la apertura de audición de “La voz de Honduras” no es la misma, pero ayer, los miles de corazones hondureños que han llorado la partida del comunicador tuvieron el peor de los tragos amargos.
La marcha fúnebre abría audición. Seguidamente la voz compungida del destacado periodista Rómulo Matamoros repetía lo que ya todos habían sufrido la noche anterior: Alfredo Villatoro había muerto y su voz no volvería a navegar por las ondas hertzianas.
Durante toda la jornada “La N grande” rememoraba a Villatoro transmitiendo comentarios y noticias que en su momento dio el recordado comunicador.
Igualmente la transmisión estuvo marcada por muestras de pesar y por cánticos religiosos que hacían recordar la dolorosa campaña que emprendió la emisora con la finalidad de calar en el corazón de los secuestradores y así lograr su liberación.
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“Su silla está vacía porque esperábamos que regresaría, pero no fue así”, lamentó el también destacado periodista Cristóbal Sauceda.
Al pesar de Sauceda también se sumaba el de decenas de compañeros de trabajo como controladores, personal administrativo y de apoyo logístico, entre otros, quienes lamentaban la partida de “Toronjita”, como ellos mismos le llamaban.
El más triste recuerdo, expresó uno de sus compañeros, es ver cerrada su oficina que se mantiene bajo llave, lugar donde todas las mañanas compartía con sus colegas la agenda de trabajo, y luego con su espíritu jovial regalaba un par de bromas a los demás.