De acuerdo con un informe emitido por el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), por cada cinco hondureños mayores de 18 años existe un arma de fuego en Honduras.
Se estima que en el país circula casi un millón de armas de fuego, de las que 600 mil son ilegales. Del resto, 385 mil fueron reglamentadas desde el 2004, según datos del registro de la armería de las Fuerzas Armadas de Honduras.
El informe del Observatorio revela que en los últimos siete años, 31,657 personas fallecieron por arma de fuego y que al año mueren aproximadamente 4,571 personas a causa de una bala perdida.
Se estima que estas víctimas fueron fueron asesinadas con armas indocumentadas, ya que nunca se dio con las mismas, pese a las pruebas de balística realizadas por las instituciones competentes.
Las investigaciones reflejan que la mayoría de las armas ilegales que circulan en Honduras, y que son las preferidad por el crimen organizado, son la escuadra punto nueve milimetros, la 3 80, la
Ak- 47
y el fusil M -16.
El estudio refleja que las 600 mil armas de fuego tienen una valor aproximado de 12 mil millones de lempiras en el mercado negro o informal, equivalente al 7.5 por ciento del presupuesto general de la República para el ejercicio 2013.
Para el caso, un arma 9 mm es cotizada entre 15 mil y 20 mil lempiras y un fusil
AK- 47 está valorado entre cinco mil
y seis mil lempiras en el mercado negro.
Asimismo, se ha documentado que Tegucigalpa, Comayagüela, la zona norte y oriente del país registran la mayor concentración de armas prohibidas.
Cabe mencionar que entre Guatemala,
El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica circulan aproximadamente 3 millones de armas de fuergo ilegales, y la mayoría se concentra en los países del triangulo norte.
En el 2012, Honduras cerró con una cifra de 7,172
homicios, de los cuales 5,980 fueron cometidos con armas de fuego, pistola o un fusil.
En 79 de los 298 municipios que hay en el país, el promedio de muertes fue mayor a la tasa nacional. Por ejemplo, en San Luis, Comayagua, se reportó la mayor tasa de homicidios con 341.9 por cada 100 mil habitantes, sobrepasando a otras zonas históricamente sangrientas como San Pedro Sula, 177 por 100 mil habitantes, y Tegucigalpa con 88.2 por 100 mil habitantes.
Hace un par de
semanas, los altos mandos del las Fuerzas Armadas de Honduras anunciaron que en Consejo de Ministros solicitarían un desarme general en todo el país o, al menos, en las zonas de mayor violencia como los departamentos de Cortés y Francisco Morazán con el fin de reducir el altos grado de criminalidad que mantiene
de rodillas al pueblo hondureño.
Migdonia Ayestas, del Observatorio de la Violencia, manifestó que una de las mayores preocupaciones
es el
tema de las armas de fuego y sobre todo las ilegales, sin dejar a un lado las armas de que igual forma circulan de forma legal.
'Nos preocupa mucho que la población menor del país esté implicada en este tipo de delitos como lo es la portación ilegal de armas.Pienso que esta situación se le ha ido de las manos
a las autoridades, pero preocupa aún más que no se esté tomando medidas rápidas para contrarrestar este flagelo que está debilitando cada día más la seguridad del país', expresó Ayestas.
Los niveles de inseguridad que sacuden al país ha cobrado la muerte violenta de más de 53 mil hondureños en los últimos 13 años.