Honduras

Hospital Escuela empieza a lucir una nueva cara

Varias salas fueron remodeladas y equipadas con aparatos que utilizan países del primer mundo. La inversión alcanza los 15 millones de dólares con ayuda de países cooperantes.

07.04.2014

Después de 42 años de haber sido construido, por fin los hondureños comienzan a verle una nueva cara, al menos en su aspecto, del hospital Escuela.

Este no es un hospital privado, es el principal centro asistencial público del país, que hoy ofrece mejores condiciones físicas a los hondureños de bajos recursos económicos que buscan salud.

Desde hace varios meses varias salas del hospital Escuela y Materno Infantil fueron remodeladas para brindar mayor comodidad a las personas que son hospitalizadas por su delicado estado de salud.

Con ayuda extranjera y con un proceso de construcción lento pero efectivo, las nuevas instalaciones son un hecho, brindan mejores servicios con los aparatos médicos que fueron instalados.

Las nuevas salas hospitalarias son dignas del campesino que cortando zacate se cortó por accidente la pierna, o de la ama de casa que vendiendo leña se dislocó la columna y que ahora permanecen hospitalizados recibiendo asistencia en una cómoda habitación.

Con pisos y paredes cubiertos con blancas cerámicas, camillas nuevas y equipos médicos utilizados en países del primer mundo, así se muestra la nueva imagen del hospital Escuela.

Las nuevas unidades

Las salas de recién nacidos, la de cuidados intensivos, la de lactancia materna, la sala de emergencia pediátrica, el cuarto y quinto piso en su totalidad, son algunos de los sectores que fueron remodelados.

El nuevo rostro de la institución es una realidad gracias a la mano amiga de países cooperantes como Bélgica, Austria y Dinamarca.

La inversión que ha dado la nueva cara al hospital suma cerca de 15 millones de dólares, esta ayuda fue obtenida luego de la reinserción de Honduras a la comunidad internacional.

“El presidente Lobo logró abrir nuevamente las puertas del mundo, esto vino a beneficiar porque gracias a eso tuvimos acceso a los fondos para la remodelación”, comentó Arturo Bendaña, ministro de Salud.

Agregó que no solo el hospital Escuela ha recibido la ayuda, la remodelación y los nuevos equipos, sino también los principales hospitales del país.

“Se ha trabajado también en el hospital del Tórax, en el Leonardo Martínez, de San Pedro Sula, en los que también se han hecho cambios hidrosanitarios para una mejor atención a los hondureños”, dijo Bendaña.

Nuevos equipos

Además de la remodelación, el hospital Escuela tiene nuevos equipos de resonancia magnética, tomógrafos de 14 y 16 canales, equipos de fluroscopia, de rayos X y angiógrafos para realizar exámenes en el corazón que en centros privados tienen un costo de 60,000 lempiras.

También se cuenta con equipo de cirugía de cerebro, el cual es único en Centroamérica y está disponible en el hospital Mario Catarino Rivas en San Pedro Sula y en el hospital Escuela.

Según Bendaña, uno de los aparatos médicos más sofisticados y del primer mundo es la litotricia, usado en tratamiento de cálculos y piedras en los riñones.

“La litroticia es un aparato muy novedoso, es capaz de disolver los cálculos y piedras en los riñones sin necesidad de someter al paciente a una intervención quirúrgica”, explicó el ministro de Salud.

Con el objetivo de reducir la mortalidad infantil, la sala de maternidad también fue equipada con monitores cardíacos y de reanimación, para evaluar el comportamiento de los recién nacidos que presentan problemas de corazón.

El mejoramiento sanitario en el hospital evitará el desabastecimiento de medicamentos, ya que se implementa un programa de control de inventario que automáticamente alerta para que el hospital sea abastecido.

Las primeras remodelaciones se realizaron en el área de lavandería, que fue equipado con aparatos industriales para un mejor manejo.

Mejor asistencia

El director del hospital Escuela, Marco Molinero, manifestó que las remodelaciones que se han realizado han permitido brindar mayor atención a los pacientes ya que las salas son más amplias.

“La remodelación ha permitido ampliar salas en las que antes eran de 28 cupos, ahora hay 42 camillas para igual número de personas, eso nos permite atender más pacientes”, manifestó Molinero.

Molinero comentó que se ha recibido también el apoyo de fundaciones que han donado fondos para remodelar salas, y que actualmente se trabaja en conjunto en el equipamiento y remodelación de la Sala de Quemados de Adultos.

Agregó que “con respecto a los equipos médicos aún falta poner a trabajar algunos aparatos, pero ya se trabaja en eso, ahora se puede evitar que las personas tengan que gastar miles en exámenes que se harán gratis en el hospital”.