Tegucigalpa, Honduras.-La defensa de los territorios y la situación de las comunidades afectadas por conflictos socioambientales en Honduras llegó hasta Roma, donde representantes de redes eclesiales de América Latina plantearon la necesidad de que las poblaciones directamente afectadas tengan una participación efectiva en las decisiones relacionadas con sus territorios.
El tema fue abordado el 8 de septiembre durante un encuentro entre representantes de redes eclesiales territoriales de América Latina y el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, en un espacio dedicado a escuchar los desafíos que enfrentan las comunidades afectadas por actividades extractivas.
En la delegación participó el sacerdote hondureño Noel Ortiz, secretario ejecutivo de la Red Eclesial Mesoamericana (REMAM), quien llevó a este espacio una perspectiva vinculada con la realidad de Honduras y de otros países de Mesoamérica.
Durante la reunión se expuso la preocupación por el incremento de la violencia relacionada con conflictos extractivos, particularmente alrededor de la actividad minera, además de situaciones de amenazas, persecución y asesinatos contra líderes comunitarios y defensores de los territorios.
Las redes eclesiales también presentaron el documento “Diálogo justo y en equidad para la transformación de conflictos”, que plantea orientaciones para los procesos de diálogo de la Iglesia en contextos de conflictos socioambientales.
Honduras y la defensa de los territorios
La participación hondureña adquiere especial relevancia debido a los distintos conflictos registrados en el país alrededor de la defensa de los territorios, los bienes naturales y las comunidades que se oponen o cuestionan determinados proyectos que pueden tener impacto en sus zonas de residencia.
En ese contexto, el sacerdote Noel Ortiz sostuvo que las comunidades no deben ser consideradas únicamente como receptoras de información, sino como actores que deben formar parte de los procesos de decisión que afectan directamente sus territorios.
“El diálogo social y la amistad social no excluyen las voces de los territorios y los gritos de la Madre Tierra. Las redes eclesiales territoriales somos un nuevo sujeto emergente para hacer presente la fidelidad al Magisterio, la justicia social y el respeto a los derechos humanos”, expresó Ortiz.
El planteamiento también incluye la necesidad de reconocer las diferencias de poder entre los distintos actores involucrados en los conflictos, garantizar el acceso a información y permitir que las comunidades presenten sus propuestas, preocupaciones y posiciones.
Aunque la minería ocupa un lugar importante dentro de estas discusiones, las redes señalaron que los conflictos también abarcan otros bienes comunes, entre ellos el agua, los bosques, la madera y la pesca.
Uno de los casos hondureños que forma parte de esta discusión es el de Juan Antonio López, defensor comunitario y ambiental asesinado el 14 de septiembre de 2024 en Tocoa, Colón.
Su nombre fue incluido entre los casos recordados en el documento “Mártires de la creación”, presentado en Roma como una memoria de personas y territorios afectados por la violencia en contextos de defensa de la Casa Común.
El documento fue entregado el 12 de septiembre al papa León XIV por monseñor Manuel Ochogavía Barahona, obispo de Colón-Kunayala, Panamá, y miembro del Consejo Consultivo de Obispos de la Red Iglesias y Minería.
La inclusión del caso de Juan Antonio López coloca nuevamente a Honduras dentro de la discusión internacional sobre la protección de quienes participan en la defensa de sus comunidades y territorios frente a conflictos socioambientales.
La Diócesis de Trujillo también ha mantenido la memoria de López, cuya muerte ocurrió en Tocoa, una zona de Colón marcada por conflictos relacionados con la defensa del territorio y los bienes naturales.
La memoria presentada al Papa fue elaborada por la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), la Red Eclesial Gran Chaco y Acuífero Guaraní (REGCHAG), la Red Eclesial Mesoamericana (REMAM) y la Red Iglesias y Minería, con la participación de Pax Christi International y la Comisión Brasileña de Justicia y Paz.
El planteamiento llevado desde Honduras y otros países de América Latina busca que los procesos de diálogo sobre proyectos y conflictos socioambientales incluyan a las comunidades desde las primeras etapas y no únicamente cuando las decisiones ya han sido tomadas.
Para Honduras, la discusión también vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de abordar los conflictos territoriales mediante mecanismos de participación, acceso a información, protección de los defensores y respeto a los derechos de las comunidades.
El desafío planteado en Roma es trasladar la conversación hacia acciones concretas que permitan prevenir nuevos conflictos y generar espacios donde comunidades, autoridades, empresas, organizaciones sociales y otros sectores puedan participar en la búsqueda de soluciones.
De esta manera, el debate internacional sobre extractivismo y ecología integral encuentra en Honduras uno de sus escenarios concretos, donde la defensa del territorio, la protección de las comunidades y la seguridad de quienes ejercen labores de defensa ambiental continúan siendo temas de discusión.