TEGUCIGALPA, Honduras
La generación de energía solar en Honduras está envuelta en una polémica por los elevados costos del kilovatio hora.
A principios de 2014, las autoridades de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) firmaron 20 contratos de energía fotovoltaica solar, con una capacidad instalada de 619 megavatios.
Los primeros 300 MW que entraran en operación comercial antes del 1 de agosto de 2015 recibirían un premio de tres centavos de dólar por kilovatio hora, a parte del 10% del incentivo que otorga la Ley de Promoción de Energías Renovables (decreto 270-2007).
Esos incentivos dan como resultado final un costo de 18 centavos de dólar por kilovatio hora de energía solar, el que resulta superior a los 7.9 centavos de dólar (6.9 centavos de dólar por cargo variable y un centavo por costo fijo) que se paga a las plantas térmicas más grandes de operan en Honduras.
La caída de la energía térmica se explica por la fuerte rebaja del bunker en el mercado internacional, lo que representa el 85% del costo del Kwh, situación que ha venido a encender el debate en el país por los elevados precios que se pagarán a los parques solares.
El coordinador del Gabinete Energético, Marlon Tábora, ha dejado claro los pros y los contras de la adquisición de energía solar para el sistema interconectado de la ENEE.
Las autoridades de la estatal eléctrica, la que está cargo del subgerente técnico Leonardo Deras, no quiso responder las preguntas enviadas.
El presidente de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE), Gerardo Salgado, recomendó hacer un análisis de las condiciones de cada contrato para hacer una comparación adecuada.
El Congreso Nacional aprobó el decreto 238-2013, el que fue publicado en La Gaceta 33,191 del 1 de agosto de 2013, para incentivar la generación de energía solar en el país.
No obstante, las autoridades de la ENEE no presentaron a los diputados el impacto económico de otorgar un incentivo adicional de tres centavos de dólar por kilovatio hora en las finanzas de la empresa, ni los congresistas tampoco pidieron un análisis económico sobre la cuenta financiera del gobierno central.
Lo anterior ha generado preocupación en las autoridades del Gabinete Económico por los altos costos por kilovatio, estimados en 18 centavos de dólar para los proyectos que ingresaron antes del 1 de agosto de 2015.
Tábora ha dejado claro que él no está en contra de la energía renovable, pero no puede ser a cualquier costo. Ante ese panorama de precios altos, el funcionario sostiene que los empresarios deben entender que los costos por kilovatio son altos y, por ende, los contratos pueden volverse insostenibles y llevar a la ENEE a una situación financiera complicada.
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Impacto económico
En total 10 plantas cumplieron con el requisito establecido en el decreto 238-2013, el que contempla el premio de tres centavos de dólar por kilovatio hora si entraban en operación antes del 1 de agosto de 2015.
La producción comprometida de estas plantas es de 637,934 megavatios hora al año, que es igual a 637.9 millones de kilovatios hora.
La ENEE pagará por esta energía 114.8 millones de dólares anuales, equivalente a 2,541 millones de lempiras, al tipo de cambio vigente.
Solo por el reconocimiento del incentivo de tres centavos de dólar por kilovatio hora, la estatal eléctrica deberá erogar 19,138,020 dólares por año, o sea 423.5 millones de lempiras.
Esa cantidad puede ser mayor si las autoridades de la estatal eléctrica ceden a las presiones de un grupo generador que pretende obtener el premio por corriente alterna suministrada al sistema nacional.
Los contratos firmados por el gobierno y los generadores conocidos como PPA establecen el mecanismo para medir la capacidad de potencia (kilovatio) y cómo se pagará, y este mismo cálculo será un insumo importante para la determinación de los pagos y por supuesto de cómo determinar y otorgar los incentivos, ya que están directamente relacionados.
No obstante, de acuerdo con expertos en finanzas públicas, significará un fuerte impacto económico para las arcas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, la que se encuentra en un proceso de salvamento y que tiene como meta cerrar 2018 sin déficit.
Los generadores solares no han querido responder los señalamientos del coordinador del Gabinete Energético, quien considera que esos 10 contratos son insostenibles por los elevados costos del kilovatio hora de energía.
No obstante, un inversionista de un grupo generador, quien pidió omitir su nombre, dijo que las condiciones de la energía solar son diferentes a otras fuentes. Agregó que la inversión por cada megavatio de energía solar es de 2.5 millones de dólares, sin embargo, el factor de planta, que es de alrededor de 20%, es bajo en comparación con la térmica, hídrica o eólica.
Comparó que la inversión en energía eólica también es de 2.5 millones de dólares por megavatio, pero el factor de planta es de 40%, o sea que genera el doble de energía eléctrica.
En cuanto a la hídrica, la inversión es de tres millones de dólares por mega, no obstante, el factor de despacho oscila entre 40% y 60%.
Agregó que al comparar esas tecnologías renovables se deduce que la hídrica y eólica muestran mayores rendimientos y, por ende, el costo financiero del proyecto puede cubrirse en menos tiempo, mientras que de la solar es menor la generación, los ingresos son inferiores y eso trae como consecuencia mayores plazos para cancelar los préstamos.
Otro negocio
Un grupo empresarial que opera el parque solar más grande de Honduras y Latinoamérica cabildea para que las autoridades de la estatal eléctrica le reconozca el incentivo de tres centavos de dólar por 40 megavatios adicionales que generarán en sus dos plantas instaladas en Nacaome, Valle.
Lo anterior violenta el artículo 6 del decreto 238-2013, que en una de sus partes estipula que “los proyectos de energía solar deben tener como precio base para el pago de la energía el costo marginal de corto plazo en vigor al inicio de la vigencia del decreto, más tres centavos de dólar por kilovatio-hora como incentivo especial, más el 10% legal. Cada proyecto de generación a base de esta tecnología tendrá una capacidad instalada máxima de cincuenta megavatios”.
Fuentes oficiales revelaron que las partes negociaban ayer ese beneficio, que le representará a la ENEE más de 150 millones de lempiras anuales solo por el incentivo de tres centavos de dólar por kilovatio por la corriente alterna que le suministrarán a la estatal eléctrica.
Agregaron que una parte de la junta directiva se opone a que se le pague el premio por la energía adicional y lo legal es que por kilovatio hora debe recibir el costo marginal -12.50 centavos de dólar por kwh- y el 10% legal -1.50 centavos de dólar por kilovatio-, o sea 14 centavos de dólar.
El presidente de la CREE dijo desconocer la situación que sucede en las negociaciones que las autoridades de la ENEE realizan con los desarrolladores de algunos proyectos solares que están listos para operar.
De acuerdo con los contratos firmados por el exgerente de la estatal eléctrica, Emil Hawit, y los representantes de cada planta, la capacidad de potencia debe usarse para determinar la capacidad de cada proyecto de acuerdo con la limitación de aquella potencia que no supere los 300 megavatios.
Más proyectos
Fuentes de la ENEE dijeron a este medio de comunicación que para finales del presente año se espera que se terminen de construir cinco plantas más, las que tienen una capacidad instalada de 150 megavatios.
Esa energía también deberá ser comprada por la estatal eléctrica a un precio de 14 centavos de dólar por kilovatio.
Según un empresario generador de energías en el país, estos proyectos recibirán el equivalente del costo marginal y del 10% de incentivo legal.
No obstante, explicó que los desarrolladores tendrán la opción de ofrecer su energía a mejores precios en el mercado regional, especialmente en Nicaragua y Panamá, en donde los países compran electricidad para cubrir su demanda interna durante ciertas temporadas del año, especialmente en verano, cuando habrá mayor generación solar.