TEGUCIGALPA, HONDURAS
Un sistema médico virtual se implementará a finales de este año en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
Homero Rojas, de 36 años de edad, es abogado de profesión, pero su pasión es la tecnología. Realizó un proyecto de realidad virtual que hace posible representar con fines didácticos la anatomía completa de un paciente adulto dentro de una sala de operaciones a escala real.
Esto con el objeto de realizar estudios avanzados de anatomía o entrenar a los estudiantes universitarios y personal médico de apoyo en cirugías menores.
La simulación es posible gracias al sistema de realidad virtual a escala de cuatro con múltiples sensores de capturas de movimiento instalado en el laboratorio.
Se espera que esta tecnología pueda llegar a finales de este año a la UNAH ya que se va a firmar un convenio de cooperación entre la máxima casa de estudios y el Instituto Hondureño de Ciencia, Tecnología y la Innovación (Ihcieti).
Lo que se busca es dinamizar y modernizar los procesos de formación de los futuros médicos y cirujanos que se forman en la UNAH.
Los practicantes podrán ver el cerebro en 3D para realizar las evaluaciones ya que es más real utilizar estos simuladores que realizar las disecciones en la vida real, en cadáveres que están en proceso de descomposición.
Las autoridades universitarias están anuentes a implementar esta herramienta tecnológica que ha sido diseñada por un talentoso hondureño.
Homero Rojas inició sus trabajos de investigación tecnológica cuando tenía 29 años.
Para ello participó por cinco años en cursos de capacitación con los que ha logrado desarrollar sus capacidades y obtener resultados que se destacan a nivel nacional e internacional.
El destacado hondureño cuenta que sus trabajos los realiza en estudios donde es acompañado de una o dos personas.
Pasa frente a la computadora entre cuatro y cinco horas, especialmente en horas del día.
Pruebas
En la realidad virtual, los alumnos de Medicina en su primera etapa podrán estudiar macroanatomía, donde se pueden aplicar exámenes y pruebas de laboratorio.
Este destacado hondureño, que es un “empedernido” de la tecnología, dijo a EL HERALDO que desde pequeño se interesó por las computadoras, por lo que su padre le trajo una de los Estados Unidos cuando apenas tenía diez años de edad.
Ahora con sus inventos contribuirá con el sistema de educación superior del país gracias al apoyo que le ha brindado en los últimos años el Ihcieti, pues allí labora desde hace algunos años. Además tiene su estudio particular, donde ha desarrollado otros proyectos muy innovadores relacionados con videojuegos que se han distribuido en diferentes partes del mundo, entre ellos se encuentran “El misterio de la mansión carmesí”, “Alicia atrapada en el país de las maravillas” y “La fuente perdida”.
Homero empezó su aventura en la tecnología con una computadora que tenía tres años de uso, no tenía dinero, pero tenía deudas.
Privilegiado
Con el paso del tiempo se ha convertido en uno de los pocos hondureños -y por no decir de la región centroamericana- en desarrollar herramientas tecnológicas que a corto plazo contribuirán con la educación y la salud de Honduras.
“Lo que hasta hoy he logrado lo pondré a disposición para que se puedan desarrollar actividades encaminadas a que las nuevas generaciones de estudiantes tengan facilidades en el sistema de enseñanza-aprendizaje, la tecnología avanza a pasos agigantados y debemos estar a ese nivel”, dijo Homero Rojas.
Comentó que muchas teorías establecen que los niños solo aprenden el 10 por ciento de lo que ven en una pizarra, pero aprenden el 30 por ciento de lo que escuchan, el 50 por ciento de lo que ven y el 80 por ciento de lo que hacen. “Hay que hacer para aprender”, concluyó Homero Rojas.