Tegucigalpa, Honduras.- En los últimos días del mandato de Xiomara Castro, la Secretaría de Relaciones Exteriores nombró al excanciller Eduardo Enrique Reina como embajador el 5 de enero de 2026, pero el cargo fue cancelado 18 días después, según acuerdos oficiales emitidos por la misma institución.
El Acuerdo No. 003-SRH-2026 establece el nombramiento de Reina como embajador dentro de la estructura presupuestaria de la Cancillería, con un salario de 59,000 lempiras mensuales y un puesto excluido del régimen de servicio civil.
Sin embargo, mediante el acuerdo No. 042-SRH-2026, firmado el 23 de enero de 2026, la Cancillería resolvió cancelar el nombramiento, decisión que surtió efecto a partir del 22 de enero.
Ambos acuerdos están firmados por Javier Efraín Bu Soto, exsecretario de Relaciones Exteriores, y por María Gabriela Membreño, exsecretaria general de la Cancillería.
Versión de Eduardo Enrique Reina
Consultado sobre el caso, Eduardo Enrique Reina confirmó que su participación en la Cancillería fue temporal y que solo estuvo 18 días como asesor.
“Solo estuve de asesor 18 días porque la presidenta decidió nombrarme en Fosede", expresó.
El exfuncionario afirmó además que no recibió pago durante ese periodo. “De hecho, no me han pagado; sería lo que corresponde por esos días”, señaló.
Reina explicó que es embajador de carrera desde 2006, cuando fue nombrado vicecanciller.
“Soy embajador de carrera desde 2006, cuando fui nombrado vicecanciller. El canciller me incorporó”, dijo.
El exministro también defendió que la Cancillería ha incorporado en distintos gobiernos a exfuncionarios como asesores o viceministros.
“La Cancillería ha contratado siempre a exministros afines como asesores o viceministros. De hecho, yo tenía a Patricia Licona o a Eduardo Royales; la misma Beatriz Valle fue viceministra y la tuvimos en Canadá de embajadora”, manifestó.
Asimismo, mencionó que actualmente hay otros exfuncionarios vinculados a la institución. “Actualmente, ellos ya tienen a Roberto Flores Bermúdez y a Carlos López Contreras de nuevo, y seguro contratarán más”, afirmó.
Consideró que la polémica generada alrededor del tema responde a motivaciones políticas. “No sé por qué el ruido, es porque uno es de Libre. Es hacer un escándalo por pequeñeces”, señaló.
Polémica por reglamento
El caso ocurre en medio de una polémica que ha escalado en los últimos días, relacionada con el Acuerdo No. 001-SG-2025, un reglamento aprobado al final de la gestión de Reina como canciller.
El reglamento establece que altos cargos del gobierno anterior (2022-2026) puedan conservar privilegios diplomáticos de por vida.
A diferencia de normas anteriores emitidas en 1971 y 1998, el reglamento amplió el alcance de los beneficiarios. Además de expresidentes, incluye al propio excanciller, subsecretarios y ciertos asesores, y hasta sus esposas, otorgándoles pasaporte diplomático vitalicio.
Expertos advierten que estas medidas podrían crear una “casta de privilegiados” dentro del servicio diplomático.
La actual administración de la Cancillería emitió un comunicado solicitando que todos los exfuncionarios devuelvan sus pasaportes diplomáticos y oficiales antes del 31 de marzo de 2026.
Organizaciones como el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) y la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) han criticado el reglamento, señalando que los privilegios diplomáticos permanentes pueden representar riesgos para la seguridad nacional y contradicen los principios de austeridad.