Tegucigalpa, Honduras.- El fiscal general del Ministerio Público, Johel Zelaya, aseguró este miércoles que no le preocupa enfrentar un eventual juicio político y afirmó estar dispuesto a dejar el cargo si así lo decide el Congreso Nacional.
“Yo estoy listo para irme mañana del Ministerio Público”, declaró Zelaya ante medios de comunicación, al ser consultado sobre un posible juicio político en el contexto de investigaciones que desarrolla la Unidad de Delitos Electorales. Añadió que también está preparado para dejar el cargo al finalizar su periodo el 28 de febrero de 2029 y que ese tema corresponde exclusivamente al Congreso Nacional.
El titular del Ministerio Público reconoció que la actuación de la institución ha generado incomodidad en algunos sectores, pero sostuvo que no retrocederán en la lucha contra la corrupción. “Sé que a muchos les incomoda la manera como estamos actuando, pero es normal. No nos vamos a retroceder en esta lucha”, advirtió.
Zelaya reiteró que, aun si se le notificara un juicio político de forma inmediata, mantendría su postura. “No tengo por qué retroceder en esta lucha”, insistió.
En Honduras, el Congreso Nacional tiene la facultad legal de remover al fiscal general mediante el mecanismo constitucional del juicio político.
De acuerdo con la Ley Especial del Juicio Político, el proceso debe cumplir pasos estrictos y para que la destitución sea efectiva se requiere una mayoría calificada de 86 de los 128 diputados. De no alcanzarse ese número, el funcionario permanece en su cargo.
En relación con las resoluciones emitidas por la Corte Suprema de Justicia contra la consejera del Consejo Nacional Electoral, Ana Paola Hall, el fiscal general afirmó que el Ministerio Público respeta las decisiones del máximo tribunal. Indicó que actualmente analizan cuántas líneas de investigación podrían verse bloqueadas como consecuencia de dichas resoluciones.
Sobre el caso conocido como “chequesol”, que involucra a la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y presuntas irregularidades de fondos en los que figuran la diputada Isis Cuéllar, del partido Libertad y Refundación, y el exsecretario José Carlos Cardona, Zelaya señaló que algunas investigaciones requieren largos plazos. “Hay investigaciones que tardan 10, cinco, tres o dos años”, expresó.
El fiscal general también denunció haber sido objeto de ataques personales y familiares. Relató que una de sus hijas fue rechazada en una escuela por ser hija del fiscal general. “A esa crueldad humana nos hemos enfrentado como familia, pero aquí estamos, luchando por el pueblo hondureño, sin distinguir clases ni posturas políticas”, concluyó.