Honduras debe continuar con la ofensiva diplomática para ratificar su 'soberanía histórica' sobre isla Conejo, recomendó este jueves el excanciller, Milton Ramírez Puerto.
El excanciller aseguró que el país debe enfocarse en que se cumpla el fallo dictado por la Corte Internacional de Justicia de La Haya en 1992, por lo que se debe continuar con 'las manifestaciones de soberanía que son históricas' con relación a esta resolución.
En ese sentido, ve con buenos ojos la construcción del helipuerto, recién inaugurado, como una manera de ejercer soberanía en el islote.
'Creo que el presidente Hernández no debe estar contestando notas diplomáticas que reciba por escrito, que posteriomente puedan ser utilizadas de forma mal intencionada con el propósito de generar un nuevo litigio, que no exite que ya fue resuelto', dijo Ramírez.
Sin embargo, consideró que Hernández puede aparecer en los medios, o los funcionarios que el designe, que debe ser la canciller Mireya Agüero, y 'dejar claramente sentada la posición de Honduras
ante la comunidad internacional'.
'Debe convocar al cuerpo diplomático acreditado en el país y fijar instrucciones a los diplomáticos hondureños acreditas, para aclarar la posición de Honduras, porque la impresión que esta dejando el gobierno de El Salvador
es que Honduras es un Estado estilista y esta imponiéndose por la fuerza ' manigestó el exfuncionario del gobierno de Manuel Zelaya.
Asimismo llamó la atención para que se tenga cuidado que estos reclamos no tengan el propósito distractivo para no resolver los conflictos en el Golfo de Fonseca, donde según el fallo de la CSJ, se tiene una soberanía compartida por los tres países, Honduras, El Salvador y Nicaragua.
Jiménez se fundamentó en que la CSJ en el fallo de 1992 y en la revisión del 2002, sentenció que a Honduras
le corresponde el exbolson de Goascorán, al que pertenece isla Conejo.
El presidente de El Salvador, Mauricio
Funes envió una carta a Hernández
en la que exige la desocupación de la isla, luego que trascendiera la construcción del helipuerto, considerado un acto de provocación.