Tegucigalpa, Honduras
Estrictas medidas de seguridad se implementaron en el centro de menores Renaciendo, en Támara, Francisco Morazán, después de una reyerta de internos que dejó el saldo de dos muertos y tres heridos, entre ellos, un agente del Comando de Operaciones Especiales (Cobras).
Elementos de la Policía Militar del Orden Público (PMOP) y de la Policía Preventiva resguardan el centro Renaciendo, por lo que hasta las horas del mediodía la situación estaba bajo control.
Mientras, en el interior, uniformados de la PMOP realizaban una inspección en la orilla del muro perimetral con un canino en busca de armas.
“Todo ha estado tranquilo”, expresó un testigo.
El viernes alrededor de las 9:40 de la mañana varios miembros de la pandilla 18 saltaron los muros en un intento de atacar a 25 integrantes de la banda de Los Chirizos privados de libertad.
Los menores internos aprovecharon el momento que personal médico y de enfermería atendían a varios de sus compañeros que dijeron estar mal de salud.
Mientras se dirigían al módulo de Los Chirizos, algunos de los menores que portaban armas de fuego dispararon contra los Cobras e hirieron a uno de ellos, según dijo una fuente.
Al ver a su compañero herido y escuchar los disparos, los uniformados procedieron a repeler el ataque con sus armas de reglamento para salvar sus vidas.
Producto del intercambio de disparos, dos infractores perdieron la vida e igual cantidad resultaron heridos y fueron trasladados al Hospital Escuela Universitario (HEU).
Los cadáveres de Brayan Ariel Ortiz Oliva (16) y de Antony Euceda Pastrana (18) fueron retirados ayer de la morgue capitalina para su velatorio y posterior sepultura.