Tegucigalpa, Honduras.- El salario de un diputado no es suficiente para cubrir sus compromisos económicos, aseguró el parlamentario del Partido Liberal, Mario Segura, quien aseguró que únicamente le quedan disponibles unos 40 mil lempiras.
Mario Segura aclaró que el salario que reciben los diputados es de 110,000 lempiras, pero que debido a los gastos que implica ejercer el cargo, como alquiler, alimentación y vestimenta, al final de mes solo le restan alrededor de 40,000 lempiras.
El diputado por el departamento de El Paraíso cuestionó que con los "40,000 lempiras", que supuestamente le quedan, no es suficiente para atender las solicitudes de ayuda que recibe de los ciudadanos de su departamento.
Ante la prensa sostuvo: "Le pueden quedar unos 40 mil lempiras, les queda más a ustedes, hombre".
El diputado explicó: "Lo que nos sale de salario son 110,000 lempiras. Yo creo que ese tema deberíamos de aclararlo. 110,000 lempiras; hay que andar bien trajeado y ahora pusieron aquella ley, hay que pagar cuarto. ¿Cuánto le vale aquí un apartamento? Le vale 15,000 lempiras, la comida y andar bien guajeado. Se pone a gastar 50, usted cree que con 40 mil pesos yo me voy a poner a atender a todos los ciudadanos de El Paraíso".
Posteriormente lamentó: "Es duro, es un proceso bien duro".
Tras las declaraciones del parlamentario surgieron cuestionamientos, debido a que la mayoría de los hondureños con un empleo formal sobreviven con un salario mínimo de entre 15,000 y 18,000 lempiras, enfrentándose al alto costo de la canasta básica y al sostenimiento de sus familias.
Por su parte, existe otro sector de la población hondureña que se gana la vida mediante el empleo informal, como comerciantes, quienes deben cubrir sus gastos diarios con los ingresos que logran obtener.
A diferencia de un trabajador común, los legisladores cuentan con beneficios institucionales, viáticos y capacidad de gestión de fondos sociales, operando bajo un esquema salarial que ha sido señalado por distintos sectores como privilegiado.
Sumado a esto, no no hay ninguna ley que establezca que el salario de un diputado debe ser destinado a apoyar a sus departamentos con obras o subvenciones, pues la finalidad con la que son elegidos es la de legislar por el bienestar de la población.