Tegucigalpa, Honduras.- La destitución del médico Juan Carlos Argueta de la dirección del Hospital Mario Catarino Rivas se concretó el pasado 6 de septiembre por decisiones administrativas del Poder Ejecutivo.
Tras la salida de Argueta, ninguna de las partes explicó inicialmente las razones específicas de la medida. La versión oficial atribuye la decisión a razones administrativas y a la necesidad de un cambio, informó Junior Burbara, comisionado del sector logístico y regidor de San Pedro Sula.
Sin embargo, en una entrevista exclusiva con EL HERALDO, Juan Carlos Argueta aseguró que los problemas comenzaron por desacuerdos con sectores políticos.
El médico sampedrano explicó que, cuando asumió la dirección, encontró un equipo de trabajo ya establecido, con una metodología y prácticas que consideró poco eficientes, por lo que recomendó la destitución de personas que, según su valoración, no cumplían de manera óptima con sus funciones.
Argueta afirmó que esa decisión derivó en un llamado de atención y una amonestación, debido a que la facultad para realizar esas destituciones corresponde al Poder Ejecutivo.
Días después, el propio Argueta fue destituido del cargo. El médico ya contaba con experiencia en la administración del centro hospitalario: fue subdirector entre 2010 y 2013 y director desde 2013 hasta mediados de 2014.
En sustitución de Argueta asumió la dirección del Hospital Mario Catarino Rivas Edgardo Iraheta, cirujano general y exjefe de la unidad de emergencia.
Argueta destacó las capacidades profesionales de su sucesor y consideró que Iraheta es uno de los mejores médicos para asumir la responsabilidad, además de valorar la oportunidad que recibe para dirigir el centro asistencial a su corta edad.
Además, Argueta expresó que está dispuesto a aconsejar a Iraheta y servirle de guía cuando lo necesite. Por su parte, continuará ejerciendo como médico en su especialidad.
Otros motivos
Recientemente, Juan Carlos Argueta brindó una entrevista a un medio local de San Pedro Sula, en la que admitió que el centro asistencial enfrenta problemas de desabastecimiento y que necesitaría al menos cinco millones de lempiras adicionales en el Presupuesto General de la República.
Argueta ha mantenido su posición al señalar que el Hospital Mario Catarino Rivas enfrenta constantemente problemas de abastecimiento de medicamentos y de disponibilidad de personal.
“Aunque hay médicos en las tres jornadas, hay momentos en los que se encuentra vacío porque existe una alta demanda de pacientes”, indicó.
La destitución de Argueta fue una orden directa del Poder Ejecutivo. Aunque se ha negado que sus declaraciones sobre la situación del hospital hayan motivado la decisión, el exdirector del centro asistencial expresó que se siente satisfecho con su gestión y sostuvo que existen situaciones que no se pueden ocultar.